Cazadores De Sombras

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 La Sangre Eterna

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AutorMensaje
Ain Lightwood
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Dom Jun 13, 2010 5:11 pm

Sara si no haremos abaslotamante nada esta semana!!!!! Pero sube cuanto puedas. te espearemos.
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Sarinda
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 19, 2010 5:36 pm

Ainhoa... quizá tú no tuvieses nada esta semana pero yo he estado estresada con el concierto, el fin de curso, la cena, el dolor de cabeza, las ganas de escribir y no poder... Ha sido muy cansador pero la cosa es que terminó.
Lucía, la verdad es que yo tambien intenté encontrar algo en google maps pero porque mi busqueda no tuvo éxito... pues tuve que hacerlo a memoria. Chica... ¡no sé yo pero tú sí que deberías enseñarle a algún editorial, sabes que tus historias son maravillosas y que me tienes enganchadísima!
Estoy escribiendo en estos momentos y espero que pueda subir mañana. Aún así, ya que han llegado las vacaciones me concentraré un montón en esta y también quiero empezar otra historia que se me ocurrió hace bastante tiempo... ya veré cuando puedo subir el prólogo.
Os quiero
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Ain Lightwood
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 19, 2010 5:43 pm

Ah si el concierto!!!!!! Se me habia olviado,m perdpna.-
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Lum Usher
Cazador de Sombras



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Dom Jun 20, 2010 1:46 pm

bueno, bueno, tan fantasticas mis historias no son..... pero anima escucharlo jejejeje weeeee!!!!! ya vas a subir!!!!!!!!!! biennnnn!!!!!! me has alegrado el fatal fin de semana que he tenido xDD

teeqq!!!
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Sarinda
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 26, 2010 12:40 pm

Ayyyy... vaya retraso que llevo.... sk olvidé mi USB en la casa de mi prima y tuve que esperar un montón de tiempo para que me devolviese.... al final lo terminé, tengo que decir que me costó un montón que el capi se quedase bien xD. Aparece mucha información y bueno..... Ah, una cosa, lo enviarén en dos o tres partes y os recomiendo que leais otras vez el primer capítulo, aclara muchas cosas de ahí (seguro que ya sabréis lo que es).
Sin alargarme más..... aquí una parte!






Eso no era posible. Absolutamente no.
-¡Eh! ¡Mira por donde vas, tío!
Una mirada mía le bastó al humano para hacerle palidecer. Lo peor que podían hacer esos humanos ahora, pensé, era interponerse en el camino de un vampiro enfadado.
Seguía en esa maldita fiesta donde no podías ver ningún sitio que no estuviera lleno de humanos borrachos. Había pasado aproximadamente una hora desde que salí de entre el gentío que rodeaba el escenario del DJ. La gente me había felicitado por haber cantado bien. Estúpidos.
Ahora andaba a grandes zancadas, sin temer que los humanos notasen algo raro en mí. Quizá eso era lo que necesitaba, pensé. Pero no, la sangre de la actriz Julieta seguía circulando en mis venas rápidamente.

Había sospechado desde el principio de que había algo que no lo sabía. No sabía lo que era, pero era algo. Lo había descubierto hoy.
Cuando la miré a los ojos. Al principio pensé que era efecto del anillo
Brazington, porque causaba efectos extraños en los humanos. Pero sus ojos
castaños me decían que escondían algo y pronto averigüé que eran lentillas.
¿Para qué? Los humanos las usaban a menudo, algo estúpido también. Cuando yo vivía como humano nadie se preocupaba de camuflar algo tan insignificante como el color de sus ojos.

No. Lo averigüé cuando terminamos de cantar y le cogí la mano inconscientemente.
Lo había sospechado desde que Natalie vino a mi apartamento. Pero no quería admitirlo. No solía ocurrirme a menudo, quizá jamás, pero estaba equivocado.
Su mano, que debería de haber estado cálida como la de un humano, por tener sangre propia; no la sentí como esperaba. Estaba cálida, sí, pero era el tipo de sensación cálida que recibes al tocar una pieza de metal que ha estado durante un tiempo al sol y que lo sientes caliente bajo tu capa de
piel. Porque el sol lo ha calentado más de lo que te calienta a ti. Pero que,
cuando el sol se va de su intercepción, se vuelve fría otra vez. A los humanos, eso no les pasaba, porque la sangre no cesaba de circular por todo su cuerpo.
Pero a pesar de que la mano de ella estaba cálida, había empezando a enfriarse. Fue como un calambre para mí, pero apenas tuve tiempo de reaccionar antes de que ella diese media vuelta para correr hacia los baños, después de soltar un gemido y alzar su mano. La otra mano. Donde había colocado el anillo, y que estaba totalmente roja.
Entonces lo supe. Supe que, después de tantos años de inspeccionar la raza
vampírica, había pasado por alto algo importante. Supe que toda la farsa de
Natalie era mentira pero que, al mismo tiempo, verdadera.


Ella había intentado salvar a la chica, intentando darle su sangre, con la esperanza de que no se muriera antes de llevarla a algún hospital. Ya que, la sangre vampírica era, quizá, el “medicamento” más fuerte que exista en el mundo de hoy. Podía curar cualquier herida, no importaba cómo era de profunda, siempre que fuera física y, a veces, psicológica. Cualquier humano daría la vida por probarlo, y eso no lo decía literalmente. Habían habido algunos médicos que habían descubierto la existencia de los vampiros y les habían rogado que les diesen su sangre para sus pacientes, pero era algo tan difícil de lograr como lograr tocar el sol. El problema era que, si el humano se moría mientras la sangre de vampiro circulaba por sus venas, su propia sangre se desintegraba pero que, ya que la sangre del vampiro es mucho más fuerte, como dije, pasaba lo que le pasó a Ivy. Natalie no había tenido éxito, en un momento dado, el corazón de la chica se había parado y la sangre de vampiro había empezado a correr por sus venas para ocupar el lugar de la sangre humana, rellenando sus huecos y mezclándose con lo que quedaba.

Cuando se despertó, no era una humana.
Y yo había pasado por alto porque, en realidad, no quería cargarme con que tendría que involucrarme con ella. Otra vez, del mismo modo que hacia muchos años. Lo que había pasado por alto no era pequeño, era el hecho de que, Ivy se había convertido en vampiro.

-Una cerveza –le pedí al camarero que había salido de algún lugar. Los vampiros no podían emborracharse, pero les entraba bien con la sangre.

Algo inundó mi mente entonces. Un nuevo olor. Hacía mucho tiempo que lo había olido y venía desde… El Bosque de las Ardillas.

Bebí un trago de mi bebida y empecé a andar hacia allí. Cuando estuve cerca del bosque, miré a las dos figuras y no pude evitar sorprenderme. Sí, era él y, al parecer, no estaba sólo. Los chasseur.

Dos sorpresas en una fiesta.

Supe que aquello no era buena señal, no obstante. Decidí hacer una llamada. Conocía alguien que había tratado con los chasseur y ella podría darme una
información muy valiosa aunque… podría decirse que nuestro último encuentro no había sido muy agradable. También estaba el caso de Ivy…

Me estremecí. No eran muchas las cosas que temía, pero Ivy no era la que quería tratar entonces. Aunque eso no significaba que la persona
que había cambiado mis planes no sería castigada. Natalie lo pagaría, pero
podía esperar.


Saqué mi nuevo Iphone del bolso, le había robado a la chica Julieta antes y me pareció bastante bonito, y marqué un número.

No había llegado a sonar el segundo pitido antes de que una voz conocida respondiera.

-Hola, Cassidy –le dije sonriendo, aunque ella no podía verme-, estoy seguro de que te acuerdas de mí. Cincuenta años no son mucho tiempo para olvidarme, querida –escuché su respuesta, que me hizo sonreír más ampliamente- Sí, necesito que me hagas un favor, para satisfacer mi… curiosidad. Necesito que me cuentes lo que sabes sobre los chasseur, los ayudantes de un hombre que se llama a sí mismo Edgar Van Dyck y sobre esa otra persona –después de escuchar su irritante réplica, añadí-. Te lo agradecería mucho, creo que han sido enviados por alguien, por alguien que se llama Natalie.


* * * * * * *

Yo era la depredadora. Y ella era la presa. Eso estaba claro.
Me acerqué un poco más hacia ella. Sólo tendría unos quince años y estaba
aterrada, intentando subir a uno de los baños pero sin poder quitarme el ojo de encima.


No pude controlar mi ansia de sangre cuando llegué a los baños y encontré a la joven con un rasguño en la mano, se me hizo la boca agua.
Ella gritó pero eso no inmutó al ser en el que me había convertido. Me preparé para saltar, sabía que no podía fallar y que la chica estaría muerta en cuestión de varios segundos.
Acababa de alzar el vuelo mientras sacaba mis colmillos para quitar el espacio que nos unía cuando la puerta de los baños se abrió de golpe y una figura se me tiró encima.

No le había hecho caso porque pensaba que sería un humano, pero la figura logró atarse a mí y tirarme hacia atrás, para quitarme de en medio de aquella pobre muchacha.

Yo me resistí pero, entonces, el desconocido me puso algo en el lado izquierdo del cuello y no tuve más remedio que pararme, paralizada.

Miré a la persona que no sabía si coger como un salvador o un asesino.
Era un chico, no mucho mayor que yo. No podía verle muy bien la cara pero podía notar su pelo marrón que salía por su gorro negro. Me miraba con unos ojos verdes con desafío y… ¿angustia? ¿Tristeza? Cuando bajó la cabeza hasta que sus labios llegaron a mi oreja, pude oler su aliento.


-Será mejor que no te muevas, eso sólo te causará más daño –me susurró al oído y luego me soltó. Ya no sentía fuerzas para luchar, porque cualquier cosa que estuviese apretándome el cuello me estaba afectando como un somnífero, pero tampoco dolía. Sentía como si la sangre estuviese dejando mi cuerpo, como succionándolo. Intenté alzar la mano para quitar el maldito objeto pero estaba paralizada.

El chico llegó hasta donde se encontraba la chica llorona y asustada, sin quitarme el ojo de encima. Yo no pude ver nada más porque entonces se me empezó a nublar la vista.
Aún así, antes de perder el conocimiento, llegué a ver la cara del chico otra vez, y esta vez estaba llena de tristeza. Me pareció que me cogía en sus brazos, porque entonces, me pareció oír que susurraba otras palabras para sí mismo.

-Por tu hermano, tengo que ayudarte, a él no le habría gustado verte así.

Fue entonces, cuando, antes de que la oscuridad me llevara, reconocí aquella voz y aquel rostro, intenté dar la vuelta, pero sus brazos fuertes no me dejaban.

-Chad… -logré susurrar antes de que todo a mí alrededor se volviese negro.



Seguramente subiré el capi restante en el lunes xD.

EDITO: Me lié al poner el nombre Edmund. Su nombre es Chad y en el primer capítulo aparece quien es. Edmund es el chico que aparece al principio de la fiesta y quien estaba colada de Ivy antes.
Siento mucho el despiste xD.


Última edición por KopaSara el Sáb Jun 26, 2010 2:24 pm, editado 2 veces
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Lum Usher
Cazador de Sombras



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 26, 2010 1:58 pm

AAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! IVIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!!! DIME POR FAVOR QUE EDMUND NO LE VA A HACER NADA ay madre.....ay madre........ay madre!!!!!!!! necesito saber maaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaasssssssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! N-E-C-E-S-I-T-O -M-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-A-AA-A-A-S-S-S-S-S-SS-S-S-S-S-S-S-SS-S-S-S!!!!!!!!!!!!!!!!! me ha requetehipermegasuperultramacroencantado!!!!!!!!!!!!!!!

beeesotes!!!!!!
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Rag
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 26, 2010 6:54 pm

SUBE MAS PORFI!! ESTA SUPER-MEGA-HIPER-INTERESANTE!!! xDD
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Lum Usher
Cazador de Sombras



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 26, 2010 6:56 pm

ya estamos inventando palabras de nuevo xDD
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Rag
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 26, 2010 7:08 pm

ya ves...
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Sarinda
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 26, 2010 7:13 pm

jajaja
la imaginación es importante, jaja.
Intentaré subir más mañana, y sino, del lunes no me pasaré xD. Me faltan dos partes para terminar el capítulo.
PD: Otra cosa, estoy escribiendo otro fic, osea que despues de terminar el capi intentaré subir de los dos xD.
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Lum Usher
Cazador de Sombras



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Sáb Jun 26, 2010 7:16 pm

weeeeeeeeeeeeee!!!!! otro ficccccccc!!!!! y como se llama!!!!!!!! sube rapido plisss!!!!!!!!
PD: sin presiones eh?? xDD
PD2: mejor tener imaginacion que ir buscando sinonimos en el diccionario xDD
PD3: teeqq!!!!!
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Sarinda
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Lun Jun 28, 2010 1:30 pm

jaja, subí mi otra story ayer por la noche, se llama las Lágrimas de Amor, pero estoy pensando en cambiar el nombre.... en fin, pronto subiré otro cacho de aquí. Creo que os gustará, la historia da un buen giro xD.
Lucía, yo espero tus historias, ¿caundo los subirás? sabes que me quedé con Sam y quiero saber la continuación de Lecciones del Inframundo, lo sabes ¿no? -pone ojitos-
Subo prontoooo
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Lum Usher
Cazador de Sombras



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Lun Jun 28, 2010 1:36 pm

jajajaya subiré, ya subiré.....xDD que hoy con las notas, tengo el día de negociaciones con mi madre.......peero cuando termine de negociar con la mercancia (ya se que suena raro, pero no es nada malo, es un portatil que quiero xDD de lo más inocente xDD) subiré capi de lecciones del inframundo....revisaré secretos desde el bosque....revisaré decisiones mortales.....me meteré caña a mi misma y si por algún milagro, me viene la inspiración divina, y si la suerte me acompaña (a lo star wars xDD) intentaré con todas mis fuerzas subir de los 3 PEROOOOO......TU TAMBIEN SUBES ESE CAPI CON CAMBIOS EH??? QUE TE ESPERO....QUE QUIERO SABER MÁS DE IVIII!!!!!!!! XDD me dejaste con muchas ganas de más xDD

teeqq!!!
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Ain Lightwood
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Lun Jun 28, 2010 5:49 pm

Wow!!!! me gusto... no, no me encanto!!!! Lo ame!!!!! Lo adpre... Sube mas q me estoy imapcietando ya....
TQ!!!
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Sarinda
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Lun Jun 28, 2010 10:06 pm

Aquí lo tenéis! Como dije, me falta otro cacho para terminar el capi xD, y lo subiré mañana o en miércoles. Estoy trabajando más en mi otra story pero no voy a dejar atrás esta. Espero que os guste!
PD: Lucía, espero que hagas un buen negocio con tu madre, que son difíciles con quien negociar xD, yo tambien quise un portátil pero perdí el negocio...



Cuando me desperté, lo primero que pensé fue que me había emborrachado
y que había perdido el conocimiento. Pero, rápidamente, noté una presencia a mi lado.


-Hola, preciosa, había empezado a preocuparme.

Miré al hombre que se hallaba inclinado a mi lado y puse los ojos en blanco.

-¿Cómo me has encontrado? –le pregunte mientras intentaba sentarme.
Pero él me indicó con un gesto que me quedase quieta, al parecer, estaba
intentando quitarme algo del cuello.


-No ha sido difícil, una chica gritaba en los baños, aterrada –me respondió Edgar con indiferencia mientras, al final, logró quitarme una bola de color marrón sucio de mi cuello-, te traje aquí para que no te metieses en más problemas.

Entonces me fijé que no nos encontrábamos en el mismo lugar en el que
estaba antes. Era una casita, pequeña, pero donde había una cocina y una cama.
Entorné las cejas. En High Park no había ninguna cabaña. Intenté levantarme
otra vez y esta vez lo conseguí suficientemente para asomarme a la pequeña
ventana que había.

No sé lo que esperaba ver, pero no aquello.

La cabaña no estaba situada en tierra, sino en un árbol. Y en uno alto. No sentía vértigo, quizá por lo que era, pero aún así, no pude evitar ver que abajo se encontraba una laguna. Podía ver patos desde allí y flores silvestres en el lugar donde la cascada llegaba a su fin y tiraba todas sus aguas a la laguna. Estábamos lo bastante altos como para que pudiese ver lo que nos rodeaba. Había un grupo de arbustos, alineados en formas cuidadosas, pero era difícil distinguir cuándo terminaba un grupo y empezaba el siguiente.

Aún así, no pude evitar contemplar la belleza de aquel lugar. Aquel lugar estaba vivo y me sentía como si toda su vida me llenara por dentro.
Cuando me volví hacia Edgar, él me daba la espalda, aún trabajando con aquella bola extraña. Recordé cómo había llegado hasta allí y palidecí.


-¿Qué… qué fue lo que pasó, exactamente?

Él siguió con su trabajo, como ignorándome, y cuando pensaba que no iba a
responder, me dijo:


-Ivy, entonces no eras tú misma, estabas poseída y no podías evitar atacar a aquella pobre humana.

Eso me desconcertó. No le había contado nada sobre el anillo, aún. Pero entonces recordé otra cosa que me llamó mucho más la atención.

-Espera… ¿dónde está Chad?

Eso sí que le sobresaltó. Alzó la cabeza y clavó sus ojos claros en los míos y algo en su mirada me hizo retroceder un paso hacia atrás.

-Estás confundida, no es de extrañar.

-Pero… no estoy confundida. Estoy segura, Chad vino a…rescatar a la chica y me puso algo en el cuello para paralizarme…

Me paré. Entonces fijé la vista en la bola que estaba cogiendo Edgar y que ahora, estaba cogiendo un color rojo oscuro. Ese era el objeto que me había puesto Chad.

-Sí –me dijo advirtiendo mi mirada-, yo te puse esto cuando vi que no había ningún otro para controlarte. Es un Dewil, algo que se ha usado desde tiempos remotos en contra de los vampiros.

-¿Contra los vampiros…?

Él no respondió. Yo empecé a aterrarme con la sola idea de ver aquel objeto, el Dewil.

Aún me sentía anonadada sobre el encuentro con Chad, algo que no sabía si era totalmente verdadero o un puro sueño. Aún así, sabía que era Chad quien me lo había puesto y que Edgar quería protegerle.

-Este objeto fue creado hace mucho tiempo por nosotros –siguió Edgar, con voz neutra-. Sabíamos que necesitábamos un arma para enfrentar a los vampiros, o para que, al menos, nos respetaran.

-¡Pero dijiste que no cazabais vampiros! –murmuré.

Él alzó la cabeza para mirarme con enfado.

-Claro. Pero eso no quiere decir que ellos no nos cazarán a nosotros. Los vampiros nunca han sido pacientes a la hora de escuchar nuestros propósitos.

Yo abrí la boca, pero seguía con la vista fija en el Dewil.

-Hace varios siglos, un farmacéutico, que en aquellos tiempos vivía en México, tuvo un encuentro con un vampiro. Él no sabía nada sobre ellos, pero pronto vio que no se trataba de un humano corriente. Había estado haciendo averiguaciones sobre nuevas medicinas, porque era uno de los únicos farmacéuticos que se atrevían a investigar sobre la química en aquellos tiempos. El vampiro se hallaba sólo, herido, en la mitad de la calle. Era una mujer joven y el farmacéutico se compadeció de ella y la llevó a su cabaña. Al parecer, la vampira estaba demasiado débil para reaccionar y, así, el farmacéutico le hizo un análisis de sangre. Fue así como encontró, por fin, la medicina que tanto tiempo había pasado buscando. Averiguó que una parte de aquella sangre era pura y, dividido de la sangre restante, se convertía en algo muy oscuro pero, a la vez, poderoso.

Edgar dio la vuelta a la bola para verlo mejor. Yo seguía con la vista fija en él.

-Como imaginarás –siguió-, la vampira se enfadó mucho cuando se despertó. No intentó atacarle, sin embargo, porque sabía que no podría vencerle. La cosa es que ella había esperado que el farmacéutico la temiera, la odiara por traer al mundo tal maldad. No esperó que él le mirara con tanta fascinación, como si fuese un experimento que había logrado que saliese bien. Él le dio sangre humana y ella, en cambio, empezó a contarle el nacimiento de su raza. Ella siempre llegó a pensar que, siempre que se aburriera de él, podría matarle. Contaba todo lo que sabía, hasta que, un día, el farmacéutico le preguntó por su sangre. Ella ignoraba la creación de su sangre, pero sabía que la sangre de un vampiro era sagrada y así, le atacó por puro instinto. Lo que no esperaba era que el farmacéutico le atacara con su propia sangre. Había hecho una bola especial, hecho de la masa de la sangre. Era una parte de la vampira. Para los humanos, perder un poco de sangre no significa nada. Pero, para los vampiros, eso era su perdición. Si perdían la sangre vampírica, se morirían, porque hacía ya tiempo desde que su esencia humana se murió y, si es algo lo que lo mantiene vivo, es la esencia de vampiro. Y viceversa. Porque la sangre vampírica necesita adaptarse en la sangre humana para que el cuerpo sobreviva. Podían vivir sin su parte humana, aunque se convertirían en completos diablos, pero no sin su supervivencia. Porque era aquella sangre la que les había dado la vida eterna.

-El farmacéutico se enteró entonces de lo poderoso que le hacía esa sangre. La
vampira se hallaba débil, otra vez, y él la había vencido con su propia arma.
Fue así como decidió experimentar más. Vio que la sangre vampírica atraía la
misma sangre como un imán. Después de años de experimentos, le había sacado casi toda la sangre del diablo a la vampira. Él se sentía satisfecho con su
trabajo. Probó con otros vampiros también y siempre funcionaba. Pero, justo
cuando pensó que no podía tener más poder, la vampira le suplicó que le matara.
Ella no podía vivir así, porque para los vampiros, era como si le cortasen una
parte del cuerpo cada vez que le quitaban un poco de sangre. Ella le suplicó
para que le dejase morir para siempre. Y él, después de pasar tantos años junto a ella, sintió compasión y le clavó una estaca en el corazón, después de extraer la sangre que le quedaba.


Yo me sentí mareada. Aquello era una tortura. Edgar ahora me miraba con una expresión indescifrable en el rostro y yo me estaba volviendo cada vez más
pálida.


-Eso es una tortura. Algo imperdonable –susurré.

-¿De verás lo crees? –me preguntó con ironía- Los vampiros les hacen lo mismo a los humanos. ¿Acaso les pedís si podéis succionar su sangre? No lo creo. Muchos de ellos se mueren. ¿Por qué tendría que ser distinto con ellos? ¿Los propios asesinos? Dewil averiguó un arma para defenderse de los vampiros, para devolverles lo que ellos habían hecho. Su único fallo fue matar a aquella
maldita vampira, por compasión o por haber sido, en parte seducido por ella.
Con su muerte, la sangre restante se disolvió en nada. Porque para que la
sangre vampírica funcione fuera de su cuerpo, necesita que su cuerpo esté vivo.
O, al menos, algún cuerpo de donde procede. Gracias a Dios, su trabajo no fue
del todo en vano, sus descendientes encontraron su diario y, con ello, su uso.
Se crearon más de aquellos objetos que, por su portador, recibieron el nombre de Dewil. Muchos han fracasado en sus misiones al lograrlo, pero yo no seré uno de ellos.


-¿Qué…? –empecé, pero entonces entendí lo que quería decir- No puedes hacerme eso. Yo… yo confiaba en ti, pensé que tú me entendías y que me ayudarías con el anillo y…

-Ah, sí, el anillo Brazington –dijo con curiosidad, dirigiendo la mirada a su otra
mano, donde se encontraba ahora mi anillo. Ahogué un grito-, sí, aunque no te dieses cuenta, ese anillo te daba fuerzas y te habría defendido ahora, pero fuiste lo bastante estúpida como para resistirte. Aún así, no te preocupes, yo le encontraré un buen uso. Además, los vampiros, aunque no lo creáis, sois fáciles de engañar. Tú te sentías sola, entonces yo te ayudé. Sabía que vendrías pronto, aunque no esperaba que ese día fuese hoy. Por eso tuve que pedirle ayuda a Chad.


-¿Chad? Entonces es verdad que él me… me puso ese objeto maldito.

Él sonrió.

-Sí, él había sido un bueno amigo de tu hermano y creo que se decepcionó bastante al ver lo que has dejado que te pase. Pero, al final, sabía que su trabajo era serme fiel.

-¿Estás diciendo que Chad trabaja para ti? ¿Que conoce la existencia de nosotros?

Él sonrió aún más ampliamente.

-No –dije con decisión entonces, acercándome a la ventana-, no voy a dejar que me hagas esto. Que succiones… mi sangre. Lo haces por venganza y es irracional.

-Sabes que no es sólo eso. Con tu sangre podría salvar muchas vidas, ¿es que no te das cuenta? Es el medicamento más poderoso de la historia y también significa riqueza, si fueses lista, me entregarías por tu propia voluntas. No tienes ningún futuro así, los humanos te odiarán y, así, le harías un favor a tu
hermano.


Toqué la esquina de la ventana. Una parte de mí pensaba que Edgar estaba loco y que yo también había sido estúpida por confiar en él. Pero Natalie se fiaba de él…
Entonces me sentí sola. Quizá todos me habían engañado. Natalie, a quien había confiado mi vida al ser lo que era ahora; Megan, quien en realidad me odiaba por ser lo que era; Chad, quien siempre había pensado que no era nada más que el amigo de mi hermano; incluso el chico que conocí hoy, Aaron, quien sabía que en realidad no era el que parecía ser; y David… quise llorar. Mi hermano no podía tener nada que ver con esto, estaba en Glasgow, culpado por el asesinato de su antigua novia, la que había muerto desangrada… No. No podía haberse muerto desangrada. Eso querría decir que…


-Sí –completó Edgar-, tu hermano está cumpliendo un castigo que, en realidad, no se lo merece. No confesó por no querer meter a vuestra familia en este lío, y
Karen fue la desgraciada que terminó muerta, porque David quiso jugar como un
caballero en no contarnos nada ni a Chad, ni a mí queriendo proteger a todas las personas por sí mismo. Y mira como pagas su sacrifico. Protegiendo a aquellos que mataron a su novia.


Él se me estaba acercando cada vez más y a mí me parecía que volvía a marearme y a perder el sentido, porque me parecía que cada palabra que decía Edgar me cargaba de una culpa irremediable. Quise rendirme, llorar, decir que lo sentía a todas las personas por lo que había pasado. Necesitaba a mis padres y a mi hermano más que nunca, aunque ellos me eliminasen de la familia como si
estuviese muerta.


Pero entonces recordé algo. Una memoria ajena que no me parecía que lo recordaba en realidad. Pero una memoria, al fin y al cabo. Recordé las palabras que me había dicho David antes de que las policías le llevaran.

-Ivy, cualquier cosa que pase, nunca dejas de creer en ti misma. Eres una persona brillante y no dejes que las otras personas decidan por ti. Sé tal y como eres, y si hay alguien a quien no le gustas no intentes cambiarlo, es el destino,
pero eso no significa que todas las personas tenemos que entrelazar nuestros
destinos. Sigue siendo tal y como eres, no importa lo que pase y cree en las
personas que te quieren.


Yo lloré mucho aquella noche, repitiendo aquellas palabras para mí misma, pero sin encontrar su significado.

“Ya lo entiendo, David” quería decirle ahora.

Porque lo entendía y, después de dirigirle una mirada triste a Edgar por última vez, quien estaba a punto de llegar a tocarme y mirándome con aquella intensidad; retrocedí un paso hacia atrás, hasta llegar a tocar el aire libre que descendiera por High Park.

-Lo siento –fue lo único que dije antes de soltarme y empezar a caerme hacia abajo.

Aún recordaba sus ojos, llenos de ira, viendo cómo se escapaba su presa más valiosa antes de que me cayera a las frías aguas de la laguna. Noté que unas manos fuertes me cogían y después me perdí entre las aguas de la cascada.

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Rag
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Lun Jun 28, 2010 11:31 pm

AHHH SARA!!!! ME HA ENCANTADO!!!! COMO ME GUSTA!!!! estare esperando ansionsa el resto
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Lum Usher
Cazador de Sombras



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Lun Jun 28, 2010 11:35 pm

TIA.....ESTO ES....ESTO ES.....ES......ES.......MIERDA!!!!! ME HAS DEJADO SIN PALARAS!!!!! Y SABES LO QUE CUESTA ESO??????? LA LECHE, NO, LA LECHE ES COMO UN INSULTO PARA ESTE CAPI, ES....ES..........NO SÉ, SI ACASO, ESPERA A QUE BUSQUE ALGO QUE SE LE ACERQUE EN EL DICCIONARIO....PORQUE AHORA MISMO MI PARTE RACIONAL E IRRACIONAL DE MI CEREBRO ESTAN EN SHOK POR EL CAPI.........MENUDO CAPI!!!!!!!!! DECLARO OFICIALMENTE LA GUERRA A EDGAR!!!!!! COMO SE ACERQUE A IVI....VOY YO MISMA A LONDRES Y LO DESCUARTIZO
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Ain Lightwood
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Miér Jun 30, 2010 5:23 pm

me encanto!!!! Es genial!!!! QUiro mmmaaaaaaaaaaaaasssssss!!!!!!!!!!!! eSPERO Q NO LE HAGAN mucho daño a Ivy.. te q!!!!
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Sarinda
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Jue Jul 01, 2010 10:34 pm

Bueno pues subiré la última parte del capítulo xD. No sé cuando subiré más porque quiero darle caña a mi otra historia. Pero espero poder seguir pronto xD.
Dedicado a Lucía, Raquel y a Ainhoa, que me apoyan siempre para seguir con la story xD.




Genial, había empapado el vestido completamente. Ése fue mi primer pensamiento cuando alguien me sacó del agua. Estaba respirando entrecortadamente, pero no por la falta de aire –porque para los vampiros eso no existe-, sino por la presión que había sufrido.

De repente, sentí la presencia de mi salvador y me quedé helada en el
sitio. Cualquiera que pudiera salvarme, debió de ser muy rápido y quizá hubiera
estado escuchando nuestra conversación… pero cuando me di la vuelta para
hacerle frente, me pareció que me sentía aún peor.


Era Chad.

Ya no llevaba la gorra y su pelo castaño se caía mojado por sus hombros. Parecía estar mal porque tenía los ojos cerrados como si fuese a vomitar. Llevaba unos Levis negros, una chaqueta negra, donde podía notar su cuerpo y unos pantalones negros. Aún así, como notando mi fría mirada, abrió los ojos y empezó a andar hacia uno de los arbustos.

-¡Espera! – le grité sin moverme del sitio- ¿Es que no me vas a decir nada? ¿Ni explicar, ni pedirme perdón?

-¿Perdón? –respondió estupefacto sin volverse- Me parece que acabo de salvar tu vida. No creo que deba pedirte perdón. Y sobre explicar… no lo comprenderías.

-¿Ah, no? Pues yo creo que merezco una explicación –ya me estaba irritando-, desde que dejé mi vida humana atrás, todos me estáis mintiendo. Aunque quieras matarme, deberías decírmelo a la cara, ¿no crees?

Entonces sí que me miró e intercambiamos una mirada. Sus ojos verdes estaban serios y parecían estar sufriendo. Eso me detuvo.

-¿Crees que si hubiese querido matarte, te habría ayudado? No sabes en el lío que me estoy metiendo con esto.

-¿Ayudarme? Fuiste tú quien me puso ese tal Dewil en el cuello. Para… para succionar mi sangre.

Él me miró con dureza y yo me inmuté un tanto.

-Si te hubiese puesto en el cuello habrías muerto de dolor, Ivy –me hablaba con
dureza, pero noté un atisbo de suavidad cuando pronunció mi nombre-. Lo que te puse en el cuello fue una réplica, pero, en vez de succionar, te daba la
sangre.


Eso me confundió. Era verdad que ya no me sentía tan inquieto, aunque aquello fuese porque Edgar me hubiese quitado el anillo de Brazington.

Chad me dirigió otra de sus miradas que parecían atravesar mi alma de par en par, pero no siguió. Yo tragué saliva y me atreví a preguntar algo que hacía tiempo que me atormentaba.

-¿Y me vas a decir la razón por la que trabajas para Edgar?

Él cerró los ojos.

-No querrás hablas de eso aquí.

Yo asentí sin decir nada. Edgar aún podía bajar a atacarme. Él me guió por los
arbustos. Parecía saber a donde nos íbamos, porque apartaba los arbustos adecuados. En un momento dado, se nos apareció una ardilla roja, y nos empezó a seguir, como pidiendo comida. Respiré hondo y me sorprendí a mí misma al pensar por segunda vez que este lugar me sentaba bien.


-No lo comprenderías –repitió él cuando llegamos a una especie de claro entre
varios arbustos.


-Pues yo creo que sí –le estaba siguiendo por atrás y no podía verle la cara-. Creo que tengo derecho a saberlo, porque… porque fue por esa misión vuestra por lo que mi hermano fue condenado a asesinato.

No pretendía tirarlo así, pero las palabras sonaron muy duras y pude ver en los
ojos de Chad que había dado en el clavo.


-Te lo ha contado Edgar.

-Sí – estaba temblando de pies a cabeza- y me pregunto qué habría pasado si él no me hubiese dicho nada.

Él siguió mirándome y, al final, suspiró y se paró un momento para luego seguir
con un paso más lento. Yo, después de vacilar un momento, le seguí por el lado,
mirándole fijamente.


-Mira –parecía encontrar palabras para contármelo y nunca le había visto así-, él no quería que supieras nada, ¿sabes?

-Eso no me vale, viendo cómo van las cosas.

Suspiró otra vez pero pareció más relajado, y empezó a contar.

-David y yo hemos sido amigos desde la niñez. Fue algo muy… inusual para ambos. Yo viajaba de un lado a otro mucho por cuestiones de… trabajo.

-¿Tus padres también eran...?

-¿Cazadores? –siguió con ironía y con una risa falsa aunque noté un punto de vacilación- Podrías llamarnos así, supongo. La verdadera misión es proteger a los humanos de las criaturas que, para ellos, no existen. Especialmente porque ellos no saben cómo defenderse por sí solos. Hay otros, como Edgar, quienes son más ambiciosos. Pero, aunque no lo creas, hay muchos vampiros que atacan a los humanos. Entonces, no tenemos ninguna otra opción que darles caza. Por eso nos llaman, los chasseur.

-¿Los chasseur?

-Es el nombre de cazador en francés. Somos muy tradicionales en cuestión de nombres –lo último lo añadió con un poco de sarcasmo-.

-Pero con eso quieres decir que los vampiros son tan… -no podía encontrar la palabra adecuada.

-¿… irresponsables? –completó con ironía- Ivy, los vampiros de verdad no son como los de la literatura moderna. Los vampiros de Crepusculo, The Vampire Diaries… son totalmente fantásticos, aunque tú desees que no lo sean.

Yo me puse colorada. Cuando éramos niños siempre solía meterse conmigo por mi creencia, o mi romance, con aquellos vampiros.

-¿Entonces cómo son, en realidad?

Él suspiró y me miró directamente.

-Los vampiros no sois tan… peligrosos, en realidad. Solamente lo son aquellos que quieren serlo. Podrías comparar con un humano que ha vivido una eternidad en el calor del desierto y cuando llega a un oasis, no puede evitar correr hacia él para beber hasta saciar toda su sed –se encogió de hombros-. Los vampiros son iguales, porque la sangre está compuesta por el agua, las circunstancias no cambian. Claro, el problema es que si está muy sediento puede llegar a… dañar al oasis, en este caso la persona. Pero siempre
puedes aguantar, no existe nada que te impulse a llevar al cabo lo que quieres
de verdad, porque tampoco deseas dañar a nadie. ¿Comprendes lo que te digo?


-Creo que sí. Quieres decir que es cuestión de deseo. Porque el deseo puede estar igualado entre ambas cosas. ¿Pero entonces por qué no hacen eso los vampiros?

-Porque ya dejaron su vida humana atrás, Ivy, y no creen que los demás merezcan tener lo que ellos no tienen. Lo hacen, en parte, por envidia. Por eso se sienten bien cuando están rodeados de vida, pero no quieren demostrarlo y por ello, les quitan. Como te sientes tu ahora, aunque tú no puedas quitar esta belleza.

Yo estudié a Chad. Parecía seguro de lo que decía. Y era verdad, el pequeño Bosque de las Ardillas me producía paz y tranquilidad y me hacía sentirme viva.

-Pareces conocer a los vampiros muy bien.

Sonrió.

-Es algo que la mayoría de los cazadores no hace. Tienes que comprender los objetivos de tu atacante para preparar un contraataque. Es simple. Pero supongo que no era eso de lo que querías hablar, ¿verdad?


Yo bajé la cabeza. No, no era eso de lo que quería hablar, pero nadie me había
hablado sobre las razones de los vampiros, y eso también me interesaba.

Sacudí la cabeza y miré hacia el otro lado.

-Te estaba preguntando sobre mi hermano, Chad –dije angustiada-. Necesito saber lo que pasa en realidad, es el único modo para que pueda ayudarle.

Él siguió mirándome y luego sonrió con dulzura. Eso me cogió baja de guardia. Habíamos llegado hasta el claro en donde había tenido lugar la fiesta. La gente seguía bailando, un vals en aquellos momentos.

-¿Sabes? En realidad no has cambiado mucho. No pensaba que podrías estar enojada como antes. Ni que pudieras mirarme con esos ojos tuyos.

Me había cogido por la cintura y, de algún modo que no sé como, terminamos
bailando juntos. Yo miré alrededor por si veía a mis amigas pero no vi a ningún
conocido. Cuando volví a mirarle otra vez a Chad, alzando las cejas en señal de
interrogación, noté que él se había acercado un poco más hacia mí, tanto para que pudiese notar el calor que se emanaba de su cuerpo. Eso era propio de Chad, siempre intentando cambiar el tema, dando cumplidos a las chicas.


-Como empecé a decir –empezó por fin suavemente, cuando estábamos en el medio de la pista y él me daba una vuelta-, conocí a David cuando empezamos la escuela primaria. En realidad, aunque sea lo que soy, podemos llevar una vida normal siempre que no descubran nuestra identidad. Lo sé, parece una de esas series de misterio cuando no puedes decir quién es el asesino. A lo que iba, mi… padre era muy estricto respecto a nuestro trabajo. Yo cumplía sus reglas pero, como ves, necesitaba un amigo. Tu hermano era un buen chico, me enseñó cosas que mi padre nunca me las había enseñado –vaciló un poco antes de seguir-. Las cosas cambiaron cuando un vampiro que estábamos
persiguiendo se nos escapó. Y, la cosa fue, que yo me había quedado con tu hermano entonces. No sé si fue adrede o simplemente fue una casualidad, pero el vampiro le encontró a él y le atacó.


Ahogué un grito al oír eso, pero él parecía ensimismado en sus propios recuerdos para percatarse.

-Llegué a tiempo –siguió con un suspiró y yo me sentí un poco más aliviada-. Aunque no logré matar al vampiro, se nos escapó. Como verás, no tuve más remedio que decirle la verdad a David, porque siempre ha sido un chico muy listo y, a veces, pesado. Además, necesitaba un compañero y él me hacía sentir como un chico normal.

“A mi padre no le gustó eso. Se fue y no volví a verle durante mucho tiempo. Eso
pasó cuando teníamos sólo catorce años. Tu hermano quiso aprender más de
nosotros y yo, libre de mi padre, le enseñé todo lo que sabía sobre el mundo
que para él no existía. Así, yo me volvía cada vez más normal y él aprendía las
cosas que yo había guardado durante tanto tiempo. Todo pareció ir bien cuando, un día, aquel vampiro apareció de nuevo.”


Volví a atisbar en sus ojos un tono de tristeza y quise consolarle, ponerle una mano en la mejilla. Pero yo también estaba atenta de lo que me contaba y sabía que lo siguiente que iba a decir me iba a dar la clave de todo esto. Además, miraba a su garganta de vez en cuanto, y no pude evitar recordarme que no debía hacer nada estúpido.

-¿Fue él quien lo hizo, verdad? –pregunté al final.


-Sí –respondió con calma-. No pudimos evitarlo. Los vampiros son conocidos por la venganza. David había conocido a la chica, Karen, hacía un año y se sentía muy atado a ella. Él había aprendido mucho conmigo, pero no lo suficiente como para parar a un vampiro sediento y lleno de ganas de encontrar la venganza. Cuando llegué yo, Karen tenía el cuello dividido en dos. David se hallaba junto a ella y lloraba. Nunca le había visto llorar, porque siempre había sido él el fuerte.

“Él me prometió que no diría a nadie la verdad de lo ocurrido. Porque eso habría incluido contar todo lo que sabía acerca de mí y de los vampiros. Así, cuando llegó la policía, dejó que le acusaran. Yo no pude hacer nada para evitarlo. No porque no quisiera, simplemente porque él no me dejaba hacer nada. Lo único que me pidió, antes de que le llevaran, fue que cuidase de su hermana pequeña. De ti.”

Yo tenía los ojos llenos de lágrimas. Siempre había sabido que David no tenía nada relacionado con la muerte de Karen, pero saber que lo había hecho para salvar a su amigo y que el asesino había sido un …

-Le visité en Glasgow –siguió Chad, con sus ojos fijos en mí, malinterpretando mi silencio-, y decía que estaba bien. Le prometí que le ayudaría y eso es lo que
estoy haciendo. Porque ayudándote a ti, le ayudo a él. Es lo menos que puedo
hacer.


Había tenido bastante. Con un ruido sordo, alcé mi mano y le golpeé en la mejilla con todas mis fuerzas. La gente a nuestro alrededor nos miró porque el se cayó casi hacia atrás, ligeramente sorprendido y la música se paró durante un segundo.

-¿Por qué…?

-Fue tu culpa –le dije fríamente, haciendo caso omiso de las miradas de los demás-. Fuiste tú la razón por la que mi hermano se declaró culpable. Si no hubiera sido por ti, ahora estaría aquí, conmigo. Además, no arriesgarías tu trabajo salvando a un chupasangre, ¿verdad?

-No lo comprendes –dijo llevando una mano a la mejilla y mirándome con una
expresión indescifrable-. Todo estaba decidido desde hacía tiempo. Los videntes
nos lo dijeron. Fue lo que dijo Marge.


Yo le miré con recelo, pensando que estaba cambiando del tema otra vez.

-¿Qué tiene que ver la abuela de Megan en todo esto? ¿Hablas sobre una profecía?

Él siguió mirándome del mismo modo.

-No lo sabes –dijo con cansancio al final, levantándose y cogiéndome de la cintura otra vez, a pesar de mi resistencia-. Marge era la descendiente de las Druids más poderosa que existió. Habló con tu hermano cuando supo lo que implicaba y él le dio mucha importancia a eso. Al parecer, su nieta había tenido una visión sobre tu alma. Fue eso lo que hizo que su hermano quisiese aprender más cosas sobre los vampiros. Pero no para volverse contra ti ni nada, simplemente para ayudarte del mal que te acechaba.

-¿Hablas de una profecía de Megan?

Entonces recordé que me había dicho algo así. Y, lo que Marge me había dijo respecto a ello: “la chica traerá la desgracia a la ciudad y lo que le ocurrirá le
cambiará su posible vida para el bien y el mal de ella. Conocerá la felicidad y
la tristeza y ella será la única
que podrá cambiarlo o salvarlo para parar la imparable desgracia”.

Toqué el collar de media estrella que colgaba de mi cuello y sentí el Poder Blanco
emanándose de él.


Chad asintió.

-Megan ha conseguido los poderes completos de las familia. Su abuela decía que podía haber sido la reencarnación de la propia vidente Druid. Y sí –añadió al ver mi desconcierto y el colgante-, esto te protege de los Poderes Oscuros. Crea una especie de pared a tu alrededor para camuflar tu aura y así, los vampiros no pueden notarte. Aunque sí los chasseur.

El puzzle pareció aclararse de pronto. Todo estaba relacionado.

-Ya lo comprendo. ¿Quieres decir que Megan había predicho la desaparición de David también?

-En parte, por eso tengo que protegerte.

Lo dijo tan simplemente y con esa sonrisa suya que me hacía sentir como si todo estaría bien, que no tuve más remedio que responder con otra sonrisa. El baile había terminado, pero aún seguía sujetándome por la cintura.

-Acabas de decir que podrías meterte en líos –le susurré.

Él sonrió otra vez y me corrigió.

-He dicho que ya me he metido en un lío bien gordo. Pero –añadió misteriosamente-, creo que ha merecido la pena, una chica guapa como tú no tendrá problemas en satisfacerme.

Nos habíamos empezado a reír cuando una chica vino corriendo desde la puerta
principal. Parecía agitada y todas las personas que estaban cerca nos quedamos mirándola, para saber lo que ocurría. Era Alissa. Vino directamente hacia mí, haciendo caso omiso de Chad.


-Ivy, ¿Dónde te habías metido? Le he preguntado a Megan pero está borracha como una cuba. ¿Sabes que ha venido la policía?

-¿Qué? –le pregunté.

Chad se quedó quieto, soltando la mano de mi cintura. Alisson le advirtió entonces y, después de ponerse un poco colorada, respondió.

-Al parecer, hoy le iban a hacer la autopsia a Whitney. ¿La recuerdas? ¿La chica
pija de la escuela? Quizá no te acuerdes de ella pero sabes que… murió de un
modo un tanto raro y por eso le iban a hacer la autopsia –hablaba
atropelladamente y, aunque me costaba captar todas las palabras con el nombre de Whitney, ya me había quedado helada-. El problema es que, cuando llegó la hora de la autopsia, entraron en su camerino y lo hallaron vacío. Había sangre por todas partes, sangre fresca y, lo curioso es que el banco de sangre estaba medio vacío y…


-¿Qué es lo que quiere la policía? –le interrumpió Chad pálido.

-Pues… piensan que nosotros podríamos saber algo. Algún maníaco que ha robado su cuerpo o algo, no sé, porque sería una estupidez pensar que se ha vuelto a la vida y toda esa porquería…

No llegamos a oír más, porque Chad me había llevado a rastras afuera. Yo me quedé con las palabras “ha vuelto a la vida” y “banco de sangre”, y no tuve tiempo de hacer más conjeturas antes de que nos adentráramos en el frío de la noche.


Comentad, plis!


Última edición por KopaSara ··chupito mixta· el Vie Jul 02, 2010 3:20 pm, editado 1 vez
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Lum Usher
Cazador de Sombras



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Vie Jul 02, 2010 12:54 am

SARA POR EL AMORISIMO DE DIOS.....SIGUE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

CHAD!!!!!!!!!!!!!!!!!! (LLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL) AY PERO QUE REQUETEMONO!!!!!!!!!! ^^

SI EN EL FONDO YO SABIA QUE NO PODIA SER MALOTE ^^
AY QUE MONO............Y QUE PILLIN...........JEJEJEJE LE CAMBIA DE TEMA BAILANDO Y PONIENDOLE LAS MANOS EN LA CINTURA xDD


chasseur.......MOLAA!!!!!!! ESO MOLA, JOE, SIGO PENSANDO QUE DEBES ENSEÑARME A ESCRIBIR TAN BIEN -.-" YO NUNCA CONSIGO PONER TANTOS DETALLES Y ESCRIBIR ASI -.-" joooo........

OYE!!!!! HAS RECIBIDO LA CONTESTACION DE NUESTRO GUARDAESPALDAS??????? *o*
REZO POR QUE SI..........*___* QUE ACEPTE QUE ACEPTE!!!!!!
BUENO...JEJE....YA ME ENSEÑARÁS TUS TRUCOS PARA ESCRIBIR ASI EN OXFORD xDD
Y TAMBIEN TENEMOS QUE PLANIFICAR QUE HACEMOS CON EL ......EDIFICIO DE LA RESIDENCIA.....AL FINAL..........ERA LO DE LOS DEMONIOS NO?? xDD
y bueno, ya cambiando de tema, volvamos al grano, que es muucho mas importante xDD

IVIII!!!!!!!!!!!!!!!! POR EL AMOR DE DIOS NO TE METAS EN PROBLEMAS CON WHITNEY!!!!!!
a que esa whitney es un vampiro...... ya me lo estoy oliendo..........
pero...........
YA ESTÁ CHAD PARA SOLUCIONARLO!!!!!!!! VENGA CHAD!!! DE MUESTRALE A IVI LO QUE VALES!!!!!! ^^


TEQQ!!!!!! ^^
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Rag
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Vie Jul 02, 2010 2:35 pm

KopaSara ··chupito mixta· escribió:

Edmund asintió.

pero no es Chad? xDD
de todas formas me encanta!! sube mas porfi!
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Ain Lightwood
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Vie Jul 02, 2010 5:45 pm

me ecnanta!!!! Dios Chad mola!!!!!! Pobre David... su ovia morio a manos de un chupasangre.... quiero mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaassssssssssssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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Sarinda
Nefilim



MensajeTema: La Sangre Eterna -más capis al final   Lun Ago 02, 2010 1:19 pm

Yaaaa volví!!! Digo con los capis, la inspiración de vino al final y ya sé como seguir y terminar la historia, aunque para eso aún falta bastante tiempo xDD. El octavo capítulo subiré seguramente en tres partes, y subiré una hoy, claro. Seguramente lo suba todo antes que viernes, porque luego estará fuera durante una semana y medio.
No respondí a vuestros comentarios! Bueno, tengo que deciros que despues de este capi las cosas tomaran un rumbo distinto, porque aun ni sabeis lo que es mas importante en la historia... Espero que no os hayais olvidado xDD.
Lum, por fin nuestro guardaespaladas me respondió y ha acceptado, por cierto xDD.
Chicas, me haceis superfeliz con vuestros comentarios, en serio.
En fin, lo subiré en menos de una media hora xDD, porque tengo un lio... cuando subo aparecen espacios y tengo que juntarlos otra vez...
Hasta ahora!
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Sarinda
Nefilim



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Lun Ago 02, 2010 2:01 pm

Aquí lo teneis xDD, bastante largo.


Capítulo 8

-Ven con nosotras... Eres una de nosotros...


Era lo único que podía oír ahí fuera. Susurros. No podía sentir la mano de Chad, la que tiraba de mí entre el gentío que seguía en la fiesta. Justo cuando nos íbamos a salir por la esquina del parque, para cruzar la carretera, sin embargo, nos paramos a respirar. Yo sabía que podía andar mucho más rápido si eso era necesario, pero me sentía débil. A lo lejos, oíamos la sirena de la policía, pero estaban lo bastante lejos como para que no nos atraparan.
-Corre.

Miré a Chad con los ojos desorbitados. Él había empezado a sacar el Dewil y yo le paré con la mano.

-No.
-Ivy, necesitamos protección.
-Con eso les torturarás, es mejor matarlos.

Él me miró, sin poder creerme. Yo sacudí la cabeza, porque yo tampoco podía creer que hubiera dicho la palabra “matar” y dudaba. Aún no sabía lo bastante sobre los vampiros como para saber el modo adecuado para matarlos, pero suponía que Chad sí. ¿Una estaca? Demasiado creativo.
-Vale.

Con eso me soltó la mano y se alejó un tanto hacia un árbol, donde vi de reojo un signo. Él se quitó la camiseta para rodear el árbol y yo no pude evitar mirar a
su pecho desnudo y sentir cómo se me enrojecían las mejillas un poco. Él me
miró de repente y esbozó algo parecido a una sonrisa. Miré hacia el otro lado
de la calle para distraerme. Un McDonald’s. Nada fuera de lugar, podríamos
coger el metro cerca si quisiéramos. Pero eso significaría escapar y me parecía
una conducta cobarde dado a conocer que había sido yo la causante.


Suspiré y crucé la valla. En aquel instante, noté como si un chorro de agua fría se me cayera encima y miré hacia un lado a otro, alarmada.
-Era un icono de protección –me dijo Chad, volviéndose y cruzándolo conmigo. Había vuelto a ponerse la camiseta y me pareció que hasta me decepcionaba. No seas tonta, pensé.

-¿El parque está protegido? –dijo sin embargo, aunque me extrañaba no era tan sorprendente.
Él no me respondió, y de mi mente pasó el recuerdo fugaz de Megan “desactivando” los signos de su sala de estar.

-¿Nos vamos? –me estaba poniendo incómoda y, sin darme cuenta, cogí el colgante que me había dado Marge, la abuela de Megan.

Sin esperar su respuesta, crucé la carretera desierta a toda prisa, hasta llegar dentro del McDonald’s. Me sorprendió ver la cantidad de gente que había y pronto me di cuenta de que al lado había una bolera.
Algunas personas cerca de mí parecieron asustarse, porque miraron rápidamente hacia el otro lado, comiendo al mismo tiempo.
-¿Una mesa para dos? –nos preguntó una chica con un montón de maquillaje y cansada. Yo quería gritarle que no habíamos venido a comer, pero Chad tenía otros planes.

-Claro, y danos una hamburguesa con bacon, queso y pimiento; dos botellas de coca-cola, y patatas fritas.

Yo convertí mis manos en puños. No podía estar hablando en serio. Aunque él fuese un caza-vampiros y chasseur o lo que sea, no podía evitar ser un tío, después de todo. Cuando nos sentamos frente a frente en una mesa cercana, él advirtió mi mirada acusadora y aclaró.
-No querrás quedarte en el medio de la sala con esas pintas, es demasiado evidente, así podremos pasar desapercibidos, aunque eso sea como decir que un payaso se pasara desapercibido en un circo.

Yo me miré a mi misma y noté que seguía empapada. Me he caído al lago, me recordé extrañada. El pelo lo tenía todo revuelto y la ropa acababa de despegar de mi cuerpo. Me sonrojé al fijar la pinta que tendría para los demás, pero eso no era importante.
-¿No se supone que vosotros...?
-… no bajamos la guardia? –me completa y pude notar que sus músculos seguían en tensión- Créeme cuando te digo que los vampiros perciben más fácil la tensión que una cháchara entre los jóvenes, son parecidos a los gatos, o los perros -añadió con un poco de ironía.

Hice una mueca, porque eso me pareció un insulto, pero supe que era verdad lo que decía.
Meintras él comía todo lo que había pedido –mientras yo le miraba con asco,
preguntándome como era posible que no se engordara-, empecé a relajarme y mirar a las personas que nos rodeaban.


-¡Pero no puedes hacerme esto! –gritaba una chica al lado de nuestra mesa, parecía a punto de llorar. Era dos años más joven que yo, la conocía. Tendría unos quince años. Era la hermana de Layla, Lissa Brooke. Eran, prácticamente, gemelas, aunque tuviesen la diferencia de dos años. Las dos tenían el pelo marrón claro y rizado, los ojos también marrones, con un punto de castaño en las pupilas. Estaba junto a otro chico, mucho mayor que ella y puse los ojos en blanco al comprender la situación.

-Mala suerte –decía Chad mientras metía una patata frita en la boca. Yo le miré
enfurecida, antes estaba todo tan tienes-que-creerme-esto-es-serio, y ahora
estaba tan no-te-preocupes-es-una-tontería.

-Eres un… -alcé las manos exasperada, como si no pudiera encontrar una palabra adecuada para insultarle. Él sonrió divertido, pero aún podía ver que estaba preocupado. Suspiré.

-¡Déjame en paz! –gritaba Lissa ahora y vi cómo salía corriendo hacia el bolero, casi cayéndose a trompicones. El chico no pareció preocupado porque empezó a hablar con otras dos chicas que reían. Entonces, una voz le sobresaltó.

Mi voz.
-¿Es que no tienes nada mejor que hacer que jugar con chicas jóvenes, bastardo?

No le había gritado, pero mi voz sonaba muy fría, y cuando me miró, dispuesto a
reírse, se le congeló la sonrisa en los labios y pareció asustarse como un
cachorro. Yo mantuve la vista fija en él.


-Vas a pedirle perdón. –le dije claramente, enfadada. Él asintió rápidamente, como si estuviera hipnotizado, con los ojos fijos en los míos, percibí que todo el
bar nos miraba y le dejé ir. Entonces, él pareció confuso y yo aproveché el
tiempo para irme detrás de Lissa. Chad hizo un ademán de ayudarme pero yo le
dije sin miramientos que me dejara sola con ella.


Abajo, había mucha gente jugando a los bolos e intenté pasar desapercibida entre las personas, intentando encontrar a Lissa. Por alguna razón, tenía la intuición de que no me sería difícil, pero no sabía si era porque su físico era fácil de distinguir o porque ya conocía su olor. Este último me hizo estremecer: yo no
era un perro.


Pasé entonces a un grupo de jóvenes, que miraban a una chica rubia tirar la bola. Los chicos parecían embobados cuando ella saltó de alegría al tirar todos los bolos. Yo tuve una sensación fría al cruzarles, pero les ignoré.
Entonces vi a Lissa. Estaba llorando en una esquina, sin nadie para ayudarle. Cuando me dirigí hacia ella y me senté a su lado, ella alzó la cabeza hacia mí.

-¿Te conozco? –me preguntó entre jadeos. No ví ningún rastro de reconocimiento en sus ojos.
-Soy Ivy, una amiga de tu hermana Layla –le dije sonriendo sin enseñar los dientes, por se acaso.

A ella no le pareció importarle que me sentara junto a ella porque empezó a
llorar en mi hombro.


-No sé por qué… yo pensaba… que estábamos bien… yo….
-Chsss –empecé a rodearla con los brazos, pero ella se estremeció y se apartó.
-Estás fría –fue lo único que dijo, pero yo no le respondí. Supongo que lo estaba.

Nos quedamos así durante un rato, mirando como los demás tiraban las bolas y
algunos se felicitaban a unos a otros, mientras otros hacían una mueca al ver
que habían perdido.

-Si no fuese por la muerte de nuestro madre y que mi padre esté tan solo en casa muerto de depresión, me habría fugado de casa ya –terminó diciendo Lissa con angustia, y yo le miré sobresaltada.
-¿Vuestra madre está… muerta?

Ella asintió y pude ver que quería hablar. Yo no sabía que la señora Brooke se había muerto, la conocía bien, y era una mujer joven, era extraño que se hubiese muerto tan repentinamente.

-Pasó la semana pasada –empezó enjugándose las lágrimas- La policía dijo… dijo que fue una violación. La encontraron… muerta, cerca de hospital. Dijeron que había sido atacada al salir a eso de las diez de la noche. Dijeron… -y esta vez me miró avergonzada- que era parecido a la muerte de una chica llamada Karen, que fue matado hace…-fue interrumpida por otro sollozo que le salió de la garganta.

No necesitó seguir, ya le había comprendido. Sabía que la señora Brooke trabajaba de enfermera en el hospital y que, seguramente, alguien había entrado a coger algo y después la encontró a ella. Si lo que Chad me había dicho era verdad, no cabía duda de quién había matado a la madre de Layla y Lissa. No era de extrañar que Layla hubiese estado tan rara en la fiesta, pensé, debió de pensar que todo el mundo estaba en su contra. Y la policía habría relacionado con la muerte de Karen si no fuese porque creyeran que David era el asesino. Y que ahora se encontraba en un juicio, posiblemente encerrado, en Escocia.
Intenté sonreír pese a mi tristeza.

-Lo siento mucho, Liss.


Justo entonces, ví aparecer a la chica rubia de antes, con un montón de admiradores siguiéndola. Sólo le veía la espalda, pero podía oír su risa exagerada.
-Vámonos… -empecé a levantarme, no me gustaba ver cómo este tipo de chicas presumían con sus figuras, pero entonces ví cómo Layla entraba en la bolera y se quedaba mirando fijamente a la chica rubia.

Ambas chicas se habían quedado quietas, yo sólo podía ver la cara de Layla, que mostraba estupefacción. Luego se convirtió en asombro y luego en temor. Su cara adquirió un color verde y pensé que se iba a desmayar. Cualquiera que fuese la chica rubia, para Layla era el peor de sus pesadillas.

-¡Layla! –gritó entonces Lissa y yo quería decirle que se callara, pero era demasiado tarde. Layla desvió la mirada hacia nosotras, parecía mostrar cariño y preocupación hacia su hermana, pero cuando me vio a mí, volvió a convertirse en una expresión petrificada.

-¡Vaya rostro que tienes, querida! –dijo entonces la chica rubia con una risa musical, que había ignorado el cambio de expresiones. Conocía aquella voz de algún lugar… Justo cuando me caí en la cuenta, la chica se giró y tres cosas pasaron al mismo tiempo: Una, Lissa se echo a correr hacia su hermana. Layla perdió el conocimiento, y tres, la chica rubia sonrió enseñando sus dientes afilados.
Whitney.
Aquí, en la bolera.
No puede ser.

Yo supe a tiempo que la estaba mirando a los ojos y que eso era algo que no se debía hacer frente a un vampiro, aunque yo fuese una. No sabía si se afectaba igual que a un humano.

Pero pude ver su rostro, blanca como el papel. Su pelo estaba más rubio que nunca, casi blanca. Lo que sí pude ver era que la inmortalidad le hacía mucho más hermosa y cruel al mismo tiempo, porque tenía una belleza totalmente inhumana.
No era de extrañar que todos los jóvenes se cayesen a su merced. Vestía de una manera un tanto rara, aún así: Unos shorts y una camiseta de manga tirante de un color rojo oscuro. Tenía un olor extraño también y me horroricé al darme cuenta que aquel color rojo no era el color verdadero de la camiseta, sino que había sido enrojecido por un líquido que ya suponía lo que era.


Mi cara de espanto no le debió de pasar inadvertido a ella porque sonrió, sin
intentar esconder sus colmillos.

-Nos encontramos otra vez, Ivy, la última vez… -hizo un gesto como si estuviera
pensando- estabas en un callejón oscuro muerta de miedo, ¿no? Espero que no te hubiese asustado mucho entonces.


Las personas cerca de nosotros se rieron junto a ella. Por fin encontré mi voz.

-¿Para qué has venido de vuelta? –supuse que entendería que lo que quería decir era: ¿para qué has venido entre los vivos, si estabas más a salvo con los muertos?
Pero ella siguió sonriendo.


-Para jugar a los bolos, ¿para que sino? Espero que quieras jugar una partida, será divertido.

Yo iba a negarme pero me di cuenta de que era un truco. No sabía si ella sería
capaz –o se atrevería- de matar a las personas que estaban cerca, o para luchar si quiera. Pero sabía que su personalidad de popularidad no se había esfumado con su inmortalidad y que quería seguir siendo querida. Quería enseñar a todos que ella era la mejor. Supe que tenía que jugar, y ganar, para tener más ventaja. Luego podríamos correr. Eso era, fijé la vista en Layla –que se había recuperado- y a la confusa Lissa y decidí lo que tenía que hacer.




Espero que os guste!
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noechiBane
Mundano



MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Lun Ago 02, 2010 3:06 pm

OOOMG ME ENAMORÉ DE TUS FICS!!!!! :O INCREÍBLES!!
todo detallado, todo perfecto y me he emocionado!
QUIERO MÁS! Very Happy
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MensajeTema: Re: La Sangre Eterna   Hoy a las 7:00 pm

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La Sangre Eterna
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