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 LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.

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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Sáb Nov 07, 2009 2:21 pm

Bueno!!!!!!!!!!!11 akí esta mi historia predilecta!!!!!!!!!!!!!! espero que guste!!!!!!!!!!!! besitos!!!!!!!!!!!!!


Ángel reluciente,
Yo creí que serias mi Salvador cuando lo necesitara
Ciega por la fe no pude oír
Todos los susurros, las advertencias tan claras…
Veo a los ángeles
Los llevaré a la puerta
No hay escapatoria ahora
Sin mas piedad, nunca mas
Sin remordimiento porque sigo recordando
Tu sonrisa cuando me apartaste
Me quitaste el corazón
Me engañaste desde el comienzo
Me mostraste sueños
Deseaba que se hicieran realidad
Rompiste tu promesa y me hiciste cumplir una
Todo era solo una mentira
Reluciente ángel, no podía ver
Tus malas intenciones, tus sentimientos hacia mi
Ángel caído, dime porque
¿Cuál es la razón? ¿El dolor de tu alma?
Veo a los ángeles
Los llevare a tu puerta
No hay escapatoria ahora
Sin mas piedad, nunca mas,
Sin remordimiento, porque sigo recordando
Tu sonrisa cuando me apartaste.
Habría podido estar por siempre
Ahora tenemos que alcanzar el fin
Este mundo pudo haberte fallado
No te dio una razón, porque
Pudiste haber elegido un camino distinto en la vida.

ANGELS. WITHIN TEMPTATION










PRÓLOGO.


El chico abre la puerta, y se encuentra cara a cara con su señor. Éste lo saluda con un gesto de la cabeza y le invita a que pase. El chico obedece, y queda frente a él, inmutable.
- veo que estás preparado-le dice su señor, con una sonrisa. El chico mira su espada, forjada en hierro negro de las tinieblas, la apropiada para matar ángeles.
- Si, señor, estoy listo-contesta el chico, seguro-y ya sabe que se donde buscarlas.
- Me maravilla eso, sin duda-aprecia el hombre, paseando de un lado a otro de la habitación-pero debes tener cuidado. Nadie debe verte.
- Nadie me verá, señor-promete el chico, su largo cabello negro cayendo en cascada hasta la parte superior de los hombros.
- Serás cuidadoso entonces-dice el hombre, deteniéndose de nuevo frente al chico-y harás tu trabajo eficazmente.
- No lo dude-dice el chico, esbozando una sonrisa de suficiencia.
El hombre lo mira atentamente, reparando en lo amenazador que resulta aquél muchacho. Alto, de facciones afiladas y ojos y pelo tan negros como la mismísima oscuridad. El chico intuye lo que su señor piensa, y sin decir ni una palabra, utiliza sus recién adquiridos poderes para cambiar su aspecto, sin ningún movimiento. Su pelo pasa de un color totalmente negro, a uno mucho mas claro, color del caramelo. Sus ojos dejan de ser dos huecos profundamente negros para convertirse en preciosos ojos del color del chocolate. Ese cambio de colores, sin duda, suaviza y dulcifica sus facciones.
El hombre asiente, y ríe con ganas.
- así está mucho mejor-dice-¿quién podría desconfiar de ti?
- Absolutamente nadie, señor-responde el chico, con una sonrisa, que deja entrever dientes relucientemente blancos.





CAPÍTULO 1: CASTLE COMBE.



Acabo de hacer la maleta cuando mi madre me dice:
- deberías meter mas ropa de abrigo, cariño, hará mucho frío.
Yo la miro, y asiento. No tengo ganas de hablar. Ella lo nota y se acerca. Me toca el hombro y, me lo aprieta tiernamente.
- ¿prefieres que termine yo de hacerla?-me dice, mirándome con ojos cariñosos-puedes bajar abajo con Tyler, está metiendo algunas cosas en el maletero.
Niego con la cabeza, abriendo de nuevo mi maleta. Mi madre calla durante unos instantes.
- pues entonces estaré abajo-dice finalmente-no tardes, vale?
Yo asiento, y ella me da un achuchón cariñoso. Luego, desaparece por la puerta.
Me acerco a mi armario y abro la puerta. Miro sin mucho entusiasmo la ropa de invierno, y con un suspiro resignado, cojo tres sudaderas con capucha, y dos abrigos de lana. Me acercó a la maleta y echo las ropas sin fijarme si han caído bien. Luego, cierro la maleta no sin esfuerzo. Cuando termino, echo un último vistazo a mi cuarto. Las paredes donde antes había un montón de fotos de mis amigos y yo ahora están vacías, sin ninguno de mis recuerdos. La cama ya no está vestida con mi familiar colcha de ornamentos marinos. Y mi mesa de estudio ya no tiene ningún libro encima. Todo está igual que cuando llegué hace 12 años. Vacío.
Finalmente cojo mi maleta y salgo del cuarto por última vez en mi vida. Me niego a pensarlo por mucho tiempo. Bajo las escaleras sin mucho entusiasmo, y me encuentro con la muy entusiasta cara de felicidad de mi hermano pequeño Tyler.
- ya estás lista, a que si?-me dice, sus ojos color miel brillantes de felicidad.
Yo asiento, bajo el último escalón y me dirijo al coche. Allí, mi madre ya nos está esperando, también con una sonrisa. Genial. Todos son muy felices menos yo.
Dejo mi maleta en el maletero y lo cierro con cierta brusquedad. Me siento en el asiento del copiloto y me pongo el cinturón. Mi madre mira hacia la parte trasera para asegurarse de que Tyler ya está en el coche.
- bueno-dice, mirándonos a los dos con entusiasmo-decidle adiós a la casa.
- Adiós, casa!-exclama Tyler, botando en su asiento-hasta siempre!.
Yo no digo nada, sino que me limito a mirar mis manos, mis uñas, pintadas de lila. Siento los ojos de mi madre posados en mi, pero no dice nada. El motor se pone en marcha, y poco a poco nos alejamos de la casa. No miro hacia atrás.

En casi todo el trayecto hacia Castle Combe, no digo nada, sino que me limito a mirar el paisaje, árboles enormes y majestuosos cerniéndose sobre nosotros, flores de multitud de colores, animales pastando en los prados. Intento no pensar en los amigos que dejo en la otra punta de Inglaterra, Eric, Linda y Clary. Intentó no pensar en la triste despedida de hace un día, donde nos dijimos adiós por tiempo indefinido. Intento no pensar en nada que me recuerde mi inminente soledad. Tyler no deja de hablar en todo el trayecto.
- ¿y es muy pequeño, mamá?-pregunta, mientras juega con su figura de acción de action-man.
- Si, mi vida-contesta mi madre con una sonrisa-solo tiene trescientos cincuenta habitantes. Seguro que haces amiguitos.
- Si!-exclama mi hermano, sonriente.
Notó de nuevo como mi madre me mira.
- cariño, te encuentras bien?-pregunta, girando a la derecha, cogiendo un desvío-estás muy callada.
Contesto sin dejar de mirar por la ventanilla.
- no me pasa nada, mamá.
Mamá no se contenta con esa respuesta, e insiste.
- que te ocurre, Samanta?-pregunta, esta vez con tono preocupado. Noto una punzada de remordimiento en el pecho por ser tan poco comunicativa, y provocar esa preocupación en ella. Giro la cabeza y la miro.
- No es nada, mamá, en serio-intento sonreír, parecer convincente-es solo….estoy cansada, eso es todo.
Mi madre me dedica una última mirada, pero no añade nada más. Mientras miro por la ventanilla, escucho a Tyler cantar la canción que nos cantaba papá antes de ir a dormir. Me doy la vuelta lentamente y veo como poco a poco va cerrando los ojos. Sonrío sinceramente por primera vez en ese día. Vuelvo a mi posición normal y miro a mi madre. Ella tiene la vista puesta en la carretera.
- está dormido-le informo, para luego mirar otra vez por la ventanilla.
- Está cansado-dice mi madre solamente.
Me pregunto si mi actitud poco habladora de ese día es lo que tiene a mi madre molesta. Es normal que sea así, de todos modos. Pero es normal también que yo me sienta fatal por dejar mi vida atrás. Es de celebración que mi madre tenga un trabajo por el que le paguen como es debido, y yo la felicité el día que nos lo comunicó. Pero después, pensé en lo que conllevaba eso, y me vine abajo. Dejar a mis amigos es muy duro, y creo que ella entiende por que me muestro así. O a lo mejor no. Pruebo a arreglarlo.
- mamá-comienzo, sin dejar de mirar por la ventanilla.
- ¿Si, cariño?
La miro.
- se que no me estoy comportando como una persona madura, y lo siento.
Se hace un silencio que dura mas o menos un minuto.
- entiendo lo que estás pasando, mi vida-dice al fin, girando a la izquierda, cogiendo otro desvío-pero tu también debes entender que está es una oportunidad que no puedo dejar escapar.
Yo asiento, mirando de nuevo por la ventanilla. Ahora los árboles son más verdes, y también más grandes. El cielo está despejado, y el sol pega fuerte.
- pero entiendo que estés triste, cariño, de verdad-finaliza mi madre-yo también lo estaría si tuviera que dejar a todos mis amigos tan lejos.
Vuelvo a asentir, y miro como los árboles cada vez se hacen más pequeños. Mamá tuerce a la derecha, y veo una pequeña estación de servicio.
- mi vida, creo que podríamos parar a tomar algo, no te parece?-sugiere mi madre, con una sonrisa.
- Si-digo yo. Me doy la vuelta y toco suavemente el brazo de Tyler. Este abre los ojos, somnoliento.-Ty, vamos a parar a tomar algo, vale?
Mi hermano asiente y se incorpora poco a poco. Su largo pelo rubio le tapa casi por completo sus preciosos ojos. Le miro con cariño. Es idéntico a papá.
- podemos pedir unas tortitas con mermelada, que os parece?-dice mi madre, aparcando hábilmente entre dos coches de tamaño familiar.
- Si, yo quiero eso!-exclama Tyler, mas animado.
- Por mi vale-digo yo.

Bajamos del coche, y mamá coge su monedero. Yo busco con desesperación un baño. Cuando lo encuentro, le digo a mi familia que entren ellos primero. Entran en la gasolinera, y yo me dirijo a los aseos.
Cuando entro, los tres urinarios están ocupados, así que espero apoyada en la pared frente al espejo. Me inspecciono. Tengo el pelo (teñido de caoba) recogido en una cola de cabello, y mi cara está libre de cualquier potingue, como debe ser. Antes de salir de casa, me había puesto lo primero que encontré, así que ahora presento un aspecto un tanto desaliñado, con unos pantalones anchos de chándal, negros, y una sudadera gris con capucha. Una de las puertas se abre, y espero a que la chica que lo ocupaba se vaya para entrar.


Cuando entro en la cafetería, no me cuesta mucho encontrar a mi madre y a mi hermano, pues no hay mucha gente. Me siento al lado de mi Ty, que está bebiendo un batido de chocolate. Mi madre me mira con sus grandes ojos verdes, idénticos a los míos.
- ¿que te apetece?- me pregunta, tendiéndome la carta. Yo la cojo y la ojeo en pocos segundos.
- Un zumo de naranja y unas tortitas con caramelo-decido, devolviéndole la carta. Ella también la ojea y al final decide tomar lo mismo que yo. La camarera toma cuenta de nuestro pedido, mas unas tortitas con mermelada para Tyler.
- ¿Cuanto queda, mami?-pregunta Tyler, mientras bebe otro sorbito de batido.
- Pues…-mi madre mira el reloj, pensativa-aún faltan tres horas, después cogeremos el avión, y eso será una hora más. Luego, otra hora para llegar a Castle Combe.
- Aaaalaaaa-dice Tyler, repentinamente desanimado-taaaanto?
- Si eso no es nada-dice mi madre-llevamos ya mucho tiempo en carretera, pero como has ido dormido la mayor parte del tiempo…
- Dormilón-digo yo, sacándole una sonrisa a mi hermano.
La camarera se acercó a nosotros cargada con todo nuestro pedido.
Empezamos a comer. Mama nos cuenta que Castle Combe es un pueblecito muy pequeño y acogedor, y que la gente de allí es muy amable. Cada vez m voy sintiendo mejor, conforme pasa el día, y me doy cuenta de que he sido una estúpida durante la mayor parte del tiempo.
Cuando mamá paga y nos subimos de nuevo al coche, estoy mas comunicativa que al principio del viaje. Después de veinte minutos eligiendo una emisora de radio, al final nos decantamos por una con éxitos de los años ochenta, que mi madre se sabe a pies juntillas y que yo reconozco pobremente. Tyler solo tararea sin sentido, haciéndonos reír, lo que hace el viaje mas llevadero.

Cogemos el avión a primera hora de la tarde, y Ty está muy nervioso. Nunca a montado en avión. Yo sí, en una excursión del colegio, aunque el avión de aquella vez era mucho más pequeño. Cuando estamos sentados en nuestros asientos( una mujer muy amable nos cambió el sitio para que mamá estuviera detrás nuestra), una azafata hace muy feliz a Ty trayéndole un vaso de zumo y un bollito. El trayecto en avión se me hace más corto de lo que en realidad es, en parte por que me gusta viajar en avión, en parte por que me quedo dormida. Cuando tomamos tierra, mamá me despierta con una suave sacudida. Ty ha disfrutado como el niño pequeño que es, y no deja de hablar en todo el camino en coche de lo que ha disfrutado viendo las nubes, que compara con esponjitas de chuchería. Cuando parece que solo llevamos en la carretera un rato pequeño, los árboles y las flores multicolores dan paso al comienzo de un pueblecito de pequeñas y hermosas casas, revestidas de un color marrón claro muy favorecedor, totalmente en armonía con los árboles de anchos troncos y verdes hojas que las rodean. Mamá gira a la derecha, donde veo un establecimiento blanco con el tejado de un color marrón chocolate, con un letrero donde aparece la silueta de un ciervo dibujada. Se puede leer:
“ WADWORTH”
Y mas abajo, se puede leer:
“ THE WHITE HART”
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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Lun Nov 09, 2009 1:23 am

me gusta este relato!!!

mmmmmm....ese chico....

se me hace q es lindo no???

bessoss
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Lun Nov 09, 2009 1:25 am

hola!!!!!! bueno, si, guapo es, y mucho.................... pongo un pokito más.............


-es una bar, cariño-me dice mi madre, adivinando lo que pienso-dicen que en él se ha vendido cerveza sin interrupción durante los últimos cinco siglos.
-Guau….-digo yo, admirándolo.
Mi madre se mete en un pequeño callejón franqueado por hermosas casitas, como las del principio del pueblo. Veo a una mujer anciana, que nos saluda con la mano esbozando una sonrisa. Lleva con ella a un cachorrito de labrador. Me encantan los perros.
Mamá se para a escasos metros de la mujer anciana y aparca sin ningún problema entre un árbol y un coche precioso. No se de que marca es, por que soy muy torpe en eso, pero se que es muy bonito, y también muy caro.
-es aquí, chicos-dice, señalándonos una de las muchas casitas que había frente a nosotros.
-Que guay!-exclama Tyler, saliendo del coche a toda prisa. Mi madre se ríe con ganas.
-Si, mamá-añado yo, y salgo del coche-la casa es muy bonita.
-Bueno, todas las casas de este pueblecito son bonitas, cariño-dice mi madre- pero tenéis que meteros otra vez en el coche.
-Por qué?-pregunto yo, pero al igual que Ty, obedezco y vuelvo a entrar en el coche.
-Por que no se puede aparcar aquí-dice mi madre, poniendo el motor en marcha-está prohibido, por respeto a los viandantes.
-¿Y este coche?-digo, señalando el coche que hay tras nosotros.
-No sé, cariño, pero creo que se va a ganar una multa.


Mamá termina aparcando cerca de la iglesia, donde hay un espacio habilitado para los coches. Nos lleva diez minutos llegar a la casa cargados hasta las cejas.
Entre mi madre, Tyler y yo, metemos todas las cosas en la casa, cerca de la puerta. La casa es muy bonita, desde la acogedora cocina de madera, hasta el enorme salón con ventanas que da a un bonito prado. Tyler y yo subimos a la segunda planta de la casa, y cada uno nos asignamos un cuarto. El se pidió el que estaba más cerca del cuarto de mamá, y yo me pedí el que estaba más cerca del baño. Cosas de la edad.
Cuando ya estamos más o menos asentados, mama nos llama desde abajo, y ambos acudimos al galope. Ella esta sentada en un precioso sillón color pastel. Nosotros nos sentamos en un biplaza color chocolate.
-que os a parecido?-pregunta, entusiasmada.
-¡Me gusta mucho!- exclama Tyler, botando de alegría.
-Es muy acogedora, mamá-digo yo, riendo por las tonterías de mi hermano-la verdad, no me esperaba esto.
-Y que te esperabas, Sam?-pregunta mi madre-un pueblo pequeño no tiene por que ser un horror.
Yo sonrío, avergonzada, pues esas fueron las primeras palabras, aunque en sentido totalmente contrario, que pronuncié cuando caí en la cuenta de que veníamos aquí.
-encima-continúa mi madre-está completamente iluminada, como a mi me gusta. La verdad, hemos tenido suerte de que la alquilaran.
Mi hermano deja de saltar, y mira por la ventana, hacia el prado.
-¿mamá, puedo ir allí?-dice, señalándolo-¿si?¿puedo, eh mami?
-Cariño, tu solo no puedes ir ahí-dice mi madre, levantándose del sillón-además, es muy tarde, está anocheciendo.
-Pero mamá….-se queja Tyler, levantándose también.
Mi madre le mira muy seria. En realidad, y esto lo se por que tengo una experiencia con mi madre mucho más larga que Ty, no está enfadada, pero es lo que quiere dar a entender.
-Bueno….-dice Ty, dejándose caer en el sillón de nuevo-vale.
mi madre dice que vamos a tener una semana movidita, puesto que el camión de la mudanza llega mañana ( han tenido que hacer todo el trayecto por carretera), y tendremos que organizarlo todo.
En efecto, a la mañana siguiente, después del desayuno, llega el camión. Dos hombres de aspecto cansado nos dan los buenos días, y acto seguido, empiezan a descargar cosas del camión. Reconozco mi sillón en forma de taza que tengo desde los diez años, y también el de forma de guante de baseball de Ty. Nos lleva mas de dos horas dejarlo todo dentro de la casa, y otra hora más subir lo necesario a la planta de arriba. Los hombres no dejan de gruñir en todo el trayecto (me imagino que es por que tienen mejores cosas que hacer que estar subiendo bultos de aquí para allá). A la hora del mediodía, al fin, los hombres se marchan, y la casa está más o menos en condiciones. Mi madre se encarga de lo concerniente al salón y la cocina, y yo ayudo a Ty a ordenar su cuarto, y hago lo propio con el mío. Coloco mi ropa en el armario, mis pijamas en la cómoda, y distribuyo en mobiliario varias veces hasta que queda como a mi me gusta.

Las dos semanas siguientes, mi madre nos lleva todas las tardes a Ty y a mi al pueblo de al lado (es una forma de hablar, está a una hora de camino) a comprar utensilios de cocina, de baño, algunos adornos bonitos para el salón, dos lamparitas de noche, una para Ty, con un dibujo de Spiderman, y otra para mi, en color crema, sin ninguna ilustración.
El viernes, después de las compras, mi madre nos pone la merienda, mientras Ty no deja de mirar por la ventana. El prado. Veo en sus ojos que se muere por ir, lo que pasa es que en estos últimos días ni hemos tenido mucho tiempo. Cuando mi madre se sienta en la mesa con nosotros, le sugiero que Ty y yo podríamos dar un pasea, y de paso ir al prado.
- me parece bien, cariño-dice mi madre, tomando un sorbo de café. Ty bota en su silla, loco de contento-pero venid para la hora de cenar, de acuerdo?


Cuando vamos camino al prado, pienso en lo que le gustaba el campo a papá. Era una de sus mayores aficiones, y casi todos los sábados íbamos de acampada, cerca del río. A Tyler le encantaba, aunque no se acuerde mucho, pues tenía cuatro años. Pero creo que la razón de ir hoy al prado era esa. Se siente muy unido a la naturaleza.
Cuando llegamos, yo me siento en el césped, mientras veo como Ty corretea por el prado, disfrutando mucho. Me tumbo en el suelo, y miro el cielo, surcado de grandes y esponjosa nubes blancas. Pongo mis manos detrás de la cabeza, y cierro los ojos, disfrutando de la suave brisa de la tarde.

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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Lun Nov 09, 2009 1:39 am

segui!!!segui!!!
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Lun Nov 09, 2009 1:40 am

jejeje.......


CAPÍTULO 2: ADAM


No se cuanto tiempo ha pasado, pero abro los ojos con deliberada lentitud. Es entonces cuando escucho la voz de Tyler. Hasta ahí, todo normal. Pero no está hablando solo. Me incorporo con rapidez, y lo veo allí, hablando con un chico. Este es mucho mas alto que el, y bastante mas alto que mi metro sesenta. Es moreno de piel, y de pelo castaño claro. Tyler mira hacia mi posición, y alza la mano, invitando a que vaya hacia ellos. Yo obedezco y me acerco a ellos.
Me preocupo por la evidente diferencia de edad entre los dos, y me acerco a mi hermano por detrás, abrazándolo. Miro al chico con desconfianza. Tiene unos ojos marrón chocolate, y me mira con curiosidad.
Tyler parece contento.
-creía que nunca te ibas a despertar-dice con su habitual voz aún de niño. Se deshace de mi abrazo y señala al chico con el dedo-este es Adam, vive aquí, en Castle Combe.
El chico da un paso hacia mi, y me ofrece una mano, que yo, dubitativa, acepto.
-Adam- dice, estrechando mi mano-encantado.
-Samanta-digo yo.
Tyler empieza a saltar como un loco, y antes de poder decirle que pare, me doy cuenta que lo que hace es llamar la atención de un perro, un Golden Retrevier, muy grande y hermoso. Viene corriendo, trotando entre los pequeños matorrales, y se para al lado de Adam, al que lame con cariño en la mano.
- este es Cup-dice Adam, con una sonrisa. Una bonita sonrisa. Yo la devuelvo mecánicamente. Me gusta su sonrisa.
- A que es bonito, Sam?-dice Tyler, contento, mientras acaricia el lomo de Cup.
- Si-digo yo, con una sonrisa-los perros me encantan-me acerco al perrito y le acaricio la cabeza con ternura-hola Cup.
- Tyler dice que no tenéis perro-dice Adam, acariciando también a Cup.
- No-digo yo, alzando la cabeza para poder mirarle. Su sonrisa es realmente preciosa, y sus dientes, relucientemente blancos-la verdad es que a mi madre no le hacen mucha gracia.
- Te gusta Cup?-me pregunta, sus ojos fijos en los míos con intensidad. En ese momento, me riño a mi misma por no haberme arreglado ni siquiera un poquito ( mis pantalones anchos y mi sudadera dada de sí no ayudan)
- Claro, es precioso-digo yo, volviendo a acariciar a Cup-cuanto tiempo tiene?
- Un año-dice Adam-lo compré el día que vine a vivir aquí.
- No eres de por aquí, entonces?-pregunto yo, con curiosidad
- No, yo nací en París-dice Adam. Le vuelvo a mirar. No tiene pinta de francés. Parece leer mis pensamientos, pues añade:-pero mis padres son americanos-no parece muy contento después de esa aclaración.
Asiento con una sonrisa, incómoda. No tenía que haber insistido en ello, pues apenas lo conozco.
Tyler permanece apartado de nuestro intercambio de palabras, acariciando con ternura a Cup. El perro parece encantado con las atenciones.
- ¿voy a poder jugar con el cuando quiera?-pregunta, mirando a Adam.
- Ty!-exclamo-no seas maleducado.
- Claro!-dice Adam, otra vez con esa sonrisa tan bonita-lo traeré todos los días si quieres.
- Si! Si!-dice Ty, emocionado-ven vamos-insiste en que el perro se levante-vamos a jugar!
Cup acaba cediendo, y ambos se van corriendo, jugueteando por el césped.
- ty, ten cuidado!-grito yo, pero no me oye.
- Tranquila-dice Adam, a mi lado. Es muy alto, cerca del metro ochenta y cinco-estará bien con Cup.
Yo le sonrío, no muy convencida. Aún así, soy capaz de relajarme y sentarme a su lado en el césped. Me fijo en su vestimenta. Va muy elegantemente vestido, con un polo de cuello de pico en color gris oscuro, y una chaqueta de cuero lisa, en color negro, aunque no muy oscura. Lleva unos jeans muy oscuros, aunque no llegan a ser negros. Todo su ropa contrasta con lo dulce de sus ojos, del color del caramelo. Me mira y yo le miro por largo rato, hasta que el corta nuestro intercambio de miradas.
- ¿habéis llegado hoy?-pregunta, con la vista fija en unos pequeños trozos de hierba que el mismo ha ido cortando.
- No, no-respondo yo, mirando como Ty y Cup se revuelcan por el césped-es que es la primera vez que salimos por aquí, hemos estado muy ocupados con la mudanza…..
- Y sois de la otra punta de Inglaterra-dice el, con tono divertido-a debido ser toda una experiencia cruzar todo el país.
- La verdad, no puedo quejarme-digo yo.
Adam alza la cabeza y siento sus ojos clavados en mi, e intento imaginar la imagen que presento ante el: pequeñaja, sin pintar, ni siquiera un poco de gloss en los labios, vestida como una pordiosera. A su lado, parezco una mendiga. Intento verle el lado cómico al asunto, pero no lo consigo.
- ¿sois solo tu y Tyler?-me pregunta, y veo que de nuevo baja la mirada. Le miro, su pelo, bajo el sol de la tarde, de un dorado muy hermoso, le cae en cascada hasta la parte superior de los hombros.
- Si, y mi madre, Marine-respondo yo.
- ¿Y tu padre?-se interesa.
Me quedo callado un momento, y noto como se me cambia la expresión del rostro. El no parece haberse dado cuenta, así que me apresuro a contestar.
- mi padre murió-respondo yo, controlando la voz-hace dos años.
Adam levanta la cabeza y me mira. Le sostengo la mirada.
- lo siento-dice al fin-no lo sabía.
- No pasa nada-digo yo-no tenías por qué saberlo.
En ese momento, mi bolsillo empieza a vibrar. Creo detectar cierto recelo por parte de Adam a lo que pueda tener en el bolsillo, pero tras unos segundos, creo habérmelo imaginado. Saco mi móvil, y veo que es mi madre. Lo cojo.
- ¿si?
- Cariño, ¿estáis bien?-pregunta mi madre.
- Si, estamos en el prado-digo yo.
- ¿A que hora vendréis?
- Cuando Ty se canse mamá, ya le conoces-respondo yo.
- Bueno, pero no más tarde de las nueve, ¿vale corazón?
- Claro, mamá-respondo yo, y cuelgo el teléfono.
Guardo el teléfono en el bolsillo y miro a Adam, que observa como su perro, Cup, va a por el palo que Ty le ha lanzado. Yo también los miro, y me río al ver como Ty se impacienta cuando Cup se hace de rogar para llevarle el palo. Adam vuelve a mirarme, y veo en sus ojos un brillo como el que tiene Ty cuando se le regala algo que realmente le encanta. Siento como me pongo roja, y no se por qué. Aparto la mirada, y me levanto. Adam me imita rápidamente.
- ¿ya os vais?-pregunta.
- Si, es tarde, y mi madre se preocupa-respondo yo, haciéndole señas a Ty para que venga.
- Preocuparse en una ciudad de miles, quizás millones de personas es normal….pero este es el pueblo mas pequeño de Inglaterra-Adam parece divertido al exponerme la situación.
- Pero Ty es muy joven para estar por la calle a estas horas-argumento. Me veo obligada a echar a andar hacia Ty y Cup, pues el primero no está por la labor de dejar al segundo. Adam me acompaña.
- Pero tu no-dice el, y yo le miro. Me está observando, esperando una respuesta. Yo intento pensar. ¿ me está pidiendo una cita? Despejo ese pensamiento de la cabeza, pues, ¿que puede ver el en mi?. Y menos hoy, con esta pinta. Adam ríe, y yo le miro.
- ¿Que?-pregunto.
- Nada, solo que si quieres rechazarme, puedes decírmelo-responde el, ahora mas serio.
Yo me paro en seco y le miro, perpleja. ¿Como puede pensar que yo le estoy rechazando? Si es de los chicos más guapos que he visto en mis cinco años de experiencia con los chicos (suena mas impresionante de lo que es, solo he tenido un novio y no es que fuera Robert Pattinson exactamente) El vuelve a reír.
- ¿por qué me miras así?-pregunta.
- Por nada-digo yo rápidamente-es solo que yo no te….estaba rechazando.
- ¿Y que estabas haciendo exactamente?-quiere saber.
- Pues…-miro a mi alrededor, a Ty, que sigue jugando con Cup, inocentemente, ajeno a esta conversación-pensaba en por que me pides….ya sabes, una cita.
- ¿Está prohibido?-pregunta con voz repentinamente seductora. Me sobresalto ante el cambio de tono de su voz.
- No-respondo yo como una tonta.
- Pues….-Adam continua hablando con el mismo tono de voz-no veo que tiene de malo que le pida una cita a una chica preciosa. Es algo completamente lógico.
No contesto, sino que me le quedo mirando como una completa idiota.
- bueno…-dice el, mirándome a los ojos-¿que dices?
Tardo unos cuantos segundos en reaccionar.
- yo….claro, si, por supuesto-digo todas las afirmaciones que se me ocurren en ese momento.
Adam me sonríe.
- Cup!-grita, y el perro acude a el mucho mas obedientemente de lo que lo hace Ty. Mi hermano viene tras el, riendo.
Tyler se pone a mi lado y me coge de la mano.
- ¿ya nos vamos, Sam?-pregunta, un poco triste-quiero jugar mas con Cup.
- Mamá dice que vayamos ya a casa-digo yo, mirando a Cup, que menea la colita de un lado para otro, alegre.
- Adam, ¿mañana lo vas a traer?-pregunta Ty.
- Claro, Tyler, mañana lo traeré-promete Adam, y me dedica una sonrisa- ¿a que hora te recojo?
- ¿Recoger?-pregunta Ty, confuso-¿a donde vais?
- A las diez-respondo, ignorando la pregunta de mi hermano-vivo en la casa numero 5.
- De acuerdo-dice Adam-te veo esta noche-luego mira a Ty-mañana te veo a ti, campeón.
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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Lun Nov 09, 2009 2:04 am

me encanta esta historia!!!!

jeje

es el mismo chico???

baaahhhh...q importa!??

no??sii es taaann lindo....

jeje

bessoss
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Lun Nov 09, 2009 11:03 am

jejejejeje!!!! eso lo dejo q lo descubras por ti misma!!!!!

Cuando llegamos a casa, nos encontramos con mi madre tirada en el sofá biplaza, tomando un refresco y un bocadillo. Ty le explica todo lo concerniente a Adam y Cup, y no se le escapa el detalle de decir que hemos quedado.
- ¿quedado?-pregunta mi madre, con una sonrisa.
- Si, mamá, he quedado con un chico-respondo yo, poniendo los ojos en blanco.
- ¿Y que, es guapo?-se interesa ella.
Si, es guapísimo. Todo en el es hermoso. Su boca, su piel, sus ojos, su pelo, su cuerpo….. no puedo decirle todo esto a mi madre.
- está bien-digo finalmente.
- Te pondrás algo bonito,¿no?-pregunta mi madre, mirándome de arriba abajo. Se lo que piensa: estoy hecha un desastre.
- Si mama, algo mejor que esto seguro-respondo yo.

Después de tan entretenida charla, subo a mi ya familiar nuevo cuarto y me tumbo en la cama. El colchón es duro, como a mi me gusta. Me siento bien por ello. Se duerme perfectamente. Me levanto y me dirijo a mi armario. Descarto cualquier tipo de pantalón, ya sea de salir o de deporte, y empiezo a buscar algún tipo de vestido mas o menos elegante, que pegue con su forma de vestir. Me doy por satisfecha al encontrar un vestido de tirantes azul marino fruncido en la cintura, de una altura poco considerable, pero que bien merece la pena.
Lo dejo bien plegado encima de la cama y me dirijo al baño como una bala. Me quito la ropa en un pispás y me meto en la ducha con la rapidez de una liebre. Me ducho con agua fría, pues al contrario de lo que dijo mi madre, no hace mucho frío, por lo menos hoy. Cuando termino de ducharme, me seco el cuerpo con las toallas que compró mi madre la tarde pasada, en color rosa muy claro, y dejo que mi pelo se seque al aire libre, sin dañarlo con el secador. Salgo del baño de puntillas y me meto en la habitación.
Me pongo el vestido sin prisa, no vaya a ser que se rompa (no es la primera que me pasa). Me miro en el espejo de cuerpo entero que hay en la parte posterior de la puerta.
Bueno, mi cuerpo (bien proporcionado) llena el vestido perfectamente. Me miro dos o tres veces mas para comprobar que no hay nada roto, y me dirijo de nuevo al armario, en busca de unos zapatos. Doy con mis favoritos, unos de tacón no muy alto, pero que me hacen parecer un poco mas alta. Al ser negros, dan perfectamente con el vestido. Sonrío, satisfecha por mi elección, y me miro de nuevo, ya completamente preparada. Me miro la cara. No necesito echarme base de maquillaje, ni tampoco colorete en las mejillas, pero considero que un poco de gloss y algo de mascara de pestaña no me viene mal. Me dirijo por tercera vez a mi maleta y saco mi pequeño neceser. Cojo mi mascara de pestañas y mi brillo de labios y me doy leves toques con ambos objetos. Cuando termino, me siento satisfecha. Ahora, si puedo decir que estoy guapa, por lo menos, comparada con mi anterior aspecto. Salgo de mi cuarto y bajo las escaleras con cuidado.
Cuando llego al salón, tanto mi madre como Tyler me miran con la boca abierta. Ella se recompone antes que el.
- Samanta-dice mi madre, con una sonrisa de oreja a oreja-estás muy bonita, cariño.
- Si, Sam-dice Ty-pero no irás a jugar con Cup así no?
Tanto mi madre como yo nos echamos a reír.
- no Ty, no voy a jugar con Cup así vestida-digo yo sin poder parar de reír.
- Pero cariño, ¿a que hora has quedado con el?-pregunta mi madre.
- A las diez.
- Pues ya han pasado diez minutos mi amor-dice mi madre con ternura.
Me quedo callada sin saber que decir. ¿Y si me ha dejado plantada? No, no puede ser, no ha podido ser eso.
- no quedó en venir a buscarme, mama-miento, dándole una entonación propia de la persona que dice algo que es obvio-no seas tan antigua. Hemos quedado en…el…¡White Hart!
- ¡Pues entonces ya estás tardando cariño!-dice mi madre con alegría.


Me despido de mi familia y salgo a la calle. No hace mucho frío, pero tampoco hace calor. Es una temperatura intermedia muy agradable. El cielo está completamente oscuro, pero la luz de las farolas colocadas a uno y otro lado de la calle alumbran toda la acera. Mientras camino, pienso donde puedo encontrar a Adam. En mi mente sigue revoloteando el hecho de que el no ha aparecido por mi casa a recogerme, y eso debía de ser un mala señal. Pero yo no me dejo convencer tan fácilmente.
Llego al White Hart, pero no me detengo por que ese no es mi destino. Sigo caminando entre las hermosas callejuelas del pueblo, admirando la viva naturaleza que adorna las casas y los caminos.
Miro mi reloj de pulsera. Las diez y media. Empiezo a notar una extraña sensación en el estómago. A lo mejor me ha dejado plantada, y yo estoy por aquí, vagabundeando por las calles sin rumbo fijo. Eric siempre me decía que tengo una muy mala suerte con los chicos, sobre todo con los chicos guapos. Yo siempre me lo había tomado a broma, pero a lo mejor tenía más razón que un santo.
Cuando estoy completamente decidida a darme la vuelta y marcharme, una cabellera oscura llama mi atención. Primero no se decir quién es, pues no me suena para nada ese color de pelo. Pero luego me fijo en su complexión, en su altura, y en la forma de caminar. Es Adam, y está de espaldas a mi. Me dispongo a llamarle cuando veo algo raro en el. Sus movimientos no son fluidos, como de alguien que está paseando tranquilamente por la calle, sino mecánicos, contabilizados, estudiados. Está siguiendo a alguien.

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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Lun Nov 09, 2009 7:04 pm

mmmmmmmmmmmmmm.......................

un misterio misteriosisimo!!!

jeje(juego de palabras)

pobre chica!!!

jeje

bessoss
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Lun Nov 09, 2009 11:07 pm

jejejejeje!!!!!! un pokillo massssssssss!!!!

CAPÍTULO 3: KEVIN Y CASSY.


Lo veo entrar en un callejón, y más por un impulso involuntario que por otra cosa, le sigo. Mantengo una distancia prudente con el, para que no me vea. Me siento como una especie de detective secreto, y también me siento extraña siguiendo a mi posible cita. Cualquiera que me viera pensaría que estoy loca, pero tengo curiosidad por saber que hace por aquí cuando supuestamente tenía que estar conmigo. Llego a la esquina del callejón justo cuando el se para en seco. Me quedo quieta, e intento no hacer ningún movimiento. No quiero que me pille con las manos en la masa. Una parte de mi piensa que estoy loca, que no debería estar siguiendo a ese chico tan encantador que había conocido aquella misma tarde, pero otra parte de mi me dice que a lo mejor no es tan encantador. ¡ no conoces a ese chico para nada!-me digo a mi misma. Y es verdad. No le conozco para nada, solo se que nació en París, Francia, y que tiene un perro, Cup.
Miro con atención a Adam, que está en el callejón, inmóvil como una estatua. Me vuelve a llamar la atención su color de pelo. Negro. Si mi mente no me falla, su color de pelo aquella tarde era de un marrón chocolate muy apetecible. A lo mejor de ha teñido, aunque me resulta un poco raro viniendo de él. No parece el tipo de chico que se tiñe el pelo. Vuelvo a concentrarme en Adam. Ninguna parte de su cuerpo se mueve, está completamente inmóvil. Entonces, sorprendiéndome, escucho una voz. No una voz. Un jadeo. Y creo que es un jadeo de chica. Intento enfocar mejor mi visión para ver si Adam está acompañado, pero no veo nada a su alrededor. Tardo unos segundos en darme cuenta de que el ruido no viene de detrás de el, sino de delante. Alguien está frente a el, una chica, pero no soy capaz de verla, tal vez por que es muy delgada y a través de la gabardina de Adam no puedo verla. ¿Gabardina?¿ quién se pone ya gabardina? Intento oír mejor, para ver si están hablando. Bingo. Escucho como la mujer le dice algo a Adam.
- p…por favor, A…dam-dice la mujer, o mejor dicho, suplica.
Un escalofrío que nada tiene que ver con la temperatura, sacude mi cuerpo. La mujer está asustada. Asustada de verdad. Asustada de Adam. Pero, ¿ por qué?
- no supliques, no te servirá de nada-dice Adam, su voz, fría como el hielo, nada que ver con la voz con la que me habló hoy en el prado-tiene que pasar. Tienes que morir.
Intento gritar, moverme o hacer algo que no sea quedarme paralizada. Pero no lo consigo. Ha dicho morir…como quien dice la hora, como si fuera algo normal. Que tiene que morir. ¿ que hago, que no me muevo?. La respuesta es sencilla: no puedo.
- Adam…-la mujer está completamente aterrorizada, y aprecio un movimiento bajo la capa de Adam. Se hecha a un lado. Y puedo ver a la mujer, o mejor dicho, a la chica. No puede tener más de quince años, como yo, pero también puedo ver, con absoluta perplejidad, como Adam empuña ahora una espada (sí, una espada, como en las películas) y la coge con ambas manos.
Es en ese momento cuando los ojos de la chica y los míos se encuentran. Sus ojos, los míos, llenos de terror a partes iguales. Entonces, ella hace un gesto hacia mí con la cabeza. Y yo me remuevo entera. Me está diciendo que me vaya. Alguien sensato obedecería, pero yo me quedó allí plantada, mirando la escena con el terror reflejado en el rostro. Y es en ese momento cuando, lentamente, Adam gira sobre si mismo y posa sus ojos en mí. No se que me ocurre en ese instante, pero mis piernas reaccionan, mi cuerpo también, y empiezo a corre calle abajo, sin mirar atrás. No me puedo creer lo que acabo de ver. Adam, una espada, una chica suplicando por su vida…. Cuando ya puedo divisar las luces del bar, Adam se aparece justo delante de mí. Y cuando digo que se aparece, quiero decir justamente eso. Aparecer. De la nada, envuelto en una especie de bruma oscura. Entonces me doy cuenta de que sus ojos son completamente negros. Es decir, no tienen pupila, no tienen nada. El globo ocular es completamente negro, sin fondo. Lo primero que pienso es en gritar, pero la impresión me deja sin habla. Entonces, el se acerca a mi con la rapidez de un rayo, me envuelve entre sus brazos y me sume en la oscuridad.
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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Mar Nov 10, 2009 2:41 am

mmmm....que miedo!!!!

ya me quedo aclarado!!!

jej

aunque no c si es para reir....

segui q me come la intriga....

bessoss
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Mar Nov 10, 2009 11:12 am

otro pokito masssssss!!!!!!!!!!!!!!

Al cabo de un segundo, estoy con Adam en un prado, pero no en el de por la tarde. Es otro muy distinto, lleno de árboles que obstaculizan la visión. Estoy tirada en el suelo, mis rodillas magulladas, y lo único que logro enfocar a través de mi pelo es a Adam y a un objeto luminoso que porta. La espada
- no debería ser así-dice el, andando de un lado a otro, sin quitarme los ojos de encima. Su voz es completamente distinta. Ya no es suave, sino grave, llena de furia-tu no deberías morir hoy. ¡No deberías haberme seguido, estúpida!-me escupe las palabras a la cara, sin titubeos. Yo me estremezco, incapaz de articular palabra. No puedo creer lo que está pasando. ¿va a matarme?
- Solo debías esperar en tu casa como una buena chica a que yo fuera a recogerte-continúa el, sin dejar de caminar, sin dejar de mirarme-vosotras, las chicas humanas, sois muy predecibles. Solo me iba a retrasar, ¿Qué?, ¿media hora?, y tú, como la tonta e ingenua niña que eres sales de tu casa en busca de tu príncipe azul. Es adorable-habla con absoluta naturalidad, como si tuviéramos una conversación coherente. Pero yo no digo nada, muda por la conmoción, y el sigue hablando de cosas que yo no entiendo-pero completamente absurdo. Tu ibas a ser mi nuevo juguete-dice esto como si de verdad lo sintiera-y ahora vas a morir. Hacía tiempo que no encontraba a una chica como tú, tan guapa, tan joven e inocente-para un momento y observa mi indumentaria-y ahora estás verdaderamente bien. ¿Como es que tu madre no te avisa de que no se puede ir así por la calle? Cualquier loco podría hacerte cosas malas….pero es una suerte que yo no sea un loco.
Yo estoy totalmente convencida de lo contrario. Es un loco, un loco que mata a las chicas con una especie de espada, un asesino en serie….pero ese pensamiento se desvanece cuando recuerdo su aparición ante mi de la nada, y sus ojos, negros y profundos.
- ahora que vas a morir-continúa, volviendo a retomar su caminata de un lado a otro-puedes estar tranquila. Ni tu madre, Marine, ni tu hermano Tyler sufrirán daño alguno. Por ahora, ese no es su destino.
A pesar de la conmoción, y de toda la mezcla de sentimientos en la que esta sumergida mi cuerpo, saco un poco de fuerzas para hablar.
- no es su destino-murmuro-¿que quieres decir?
Adam me mira, pero no deja de andar de un lado para otro.
- quiero decir, Samanta, que no es su destino morir esta noche, ni este mes, ni este año….-hace una pausa para dedicarme un gran sonrisa-pero el tuyo si.
Intento pensar con claridad. Va a matarme, y de eso estoy completamente segura. Lo que no entiendo es por que, para que, con que fin… ni como demonios sabe el cual es mi destino o no. Pero otra vez viene a mi la visión de su cuerpo apareciendo de la nada, y sus ojos negros. Y me pregunto si Adam no es algo más peligroso que un asesino en serie.
- con lo bien que nos lo íbamos a pasar-dice Adam, deteniéndose y agachándose a mi lado- te ibas a convertir en algo muy importante para mi, Samanta, pero tu imprudencia y temeridad han podido destruir todo eso. Y, de verdad, es una verdadera lástima, porque, Sam-se acerca a mi oído y me susurra:-tu me gustabas de verdad.
Entonces se levanta con agilidad y blande su espada ante mí. Lanzo un grito de dolor, un grito ensordecedor y que retumba en mi cabeza como un cuchillo afilado. Miro hacia abajo. Veo media espada clavada en mi pecho, mientras gotas de sangre caen al suelo, haciendo ruidos extraños. Entonces, la presión que siento sale fuera de mí, y caigo desplomada al suelo, aunque ya no siento nada.

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Bellatrix
Cazador de Sombras



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 11, 2009 2:13 am

me gustan tus historias... seguiré leyendo.
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 11, 2009 11:14 am

ola bellatrix!!!!gracias, me alegro de q te gusten!!!

aki va un pokito mas!!!

No se cuanto tiempo pasa, si segundos o horas, pero cuando abro los ojos, escucho que alguien pronuncia mi nombre. Pienso que es el cielo, y que es mi padre el que me llama. Me incorporo poco a poco, pero estoy en el mismo sitio que antes, en un prado rodeado de árboles, y con Adam frente a mi, con su espada bien sujeta. Sus facciones parecen más aterradoras que antes, y sus ojos negros están fijos en mí. Cierro los ojos de puro miedo, aterrada ante esa visión.
Se supone que estoy muerta. ¿Por qué estoy en el infierno?
Entonces escucho un ruido parecido al de dos cuerpos al chocar. Abro los ojos como si despertara de algún sueño terrible, y veo como alguien, no se decir si hombre o mujer debido a la oscuridad, se echa encima de Adam y tira su espada lejos, muy lejos de la trifulca. Entonces, un enorme haz de luz negra se cierne sobre todos nosotros, y todo queda en silencio. Ya no se escuchan jadeos, ni ruidos, ni respiraciones agitadas. Solo silencio. Intento levantarme del suelo como puedo, es decir, penosamente. Y miro hacia donde solo un momento había caído la espada de Adam. Ya no está, ni rastro de ella ni de su dueño. Entonces, unas manos me agarran por detrás, y mi primer impulso es pegar una patada al aire. Pero por la ausencia de quejidos, me temo que no doy en el blanco.
- tranquila Samanta-me dice una voz de chica, de chica joven, una voz aguda-estás a salvo, ya se ha ido.
- ¡¿A salvo?!-estallo yo, consumida por todos los acontecimientos acaecidos- ¡¿a salvo de que?! ¡Estoy muerta!
- Está muy asustada, Cassy-dice una voz de chico detrás de mi, y por un momento, pienso que es Adam. Empiezo a pegar patadas en el aire como una loca.
Unas manos me obligan a darme la vuelta, y me encuentro de lleno con la cara de un chico joven, aunque no puedo verle bien. Pero me aseguro de que sus ojos son normales antes de todo.
- ¡tranquilízate!-exclama, zarandeándome levemente-no vamos a hacerte nada.
Yo no respondo, sino que repentinamente, me pongo a temblar violentamente de pies a cabeza. El chico me agarra fuertemente y evita que me desplome. Siento como los ojos se me llenan de lágrimas. Adam se ha ido y no hay rastro de el.
- no pasa nada, todo está bien-me dice la chica, con voz tierna-todo va bien…
no se cuanto tiempo pasa, pero es el suficiente para que me calme y serene. Entonces, como si pudieran percibir mi estado de ánimo, el chico me incorpora y la chica, Cassy, me pone una mano en el hombro.
- ¿estás mejor?-pregunta.
- ¿estoy muerta?-pregunto con un hilo de voz.
- No, no estás muerta-responde.
- Pero….-mi cabeza da vueltas recordando la espada de Adam clavado en mi pecho. Repentinamente, miro hacia abajo. Pero no hay nada. No hay sangre, no hay herida….no hay nada-¿pero…?
El chico se aparta de nosotras, y se acerca a los árboles, con expresión asqueada.
- huele a él por todas partes-murmura, aunque lo suficientemente alto para que lo escuchemos.
- Creo que debes descansar, Samanta-promete la chica, dándome un apretón afectuoso. La miro de nuevo.
- ¿Como sabes mi nombre?-
Ella me mira, pero no contesta al momento, si no que me suelta y avanza unos pasos.
- sabemos muchas cosas-responde al fin, volviéndome a mirar-todos.
- ¿quiénes son todos?-quiero saber
- No es un buen momento-responde el chico, que ahora está a nuestro lado-Adam acaba de escapar, pero no se si va a volver….
No entiendo nada de lo que dicen, y lo único que hacen es confundirme aún más. Niego con la cabeza y miro hacia los árboles, enormes, majestuosos.
- ¿ que ocurre, Samanta?-pregunta la chica, preocupada.
- ¿Que ocurre?-pregunto yo, llena de confusión-yo no se que ocurre. ¿Sabes tu que ocurre? Dímelo entonces, y dejad de confundirme, esto es….espantoso. debería estar muerta. Adam….él….la espada…..
- Ahora no es un buen momento-repite el chico, acercándose a mi- debemos llevarte a un lugar seguro.
- Ponerte a salvo-añade la chica.
- ¿A salvo de que?- pegunto yo, y noto que lo hago desesperadamente- ¿ de Adam? Se supone que no puede hacerme nada, estoy….
- No estás muerta, deja de decir estupideces-dice el chico, con dureza.
Me enfurece que utilice ese tono conmigo después de todo lo que acabo de pasar, por lo que, evidentemente sin pensar, me doy la vuelta y empiezo a caminar rumbo al bosque.
- ¡Samanta!-oigo que exclama la chica.
- ¿a donde te crees que vas?-pregunta el chico, su voz demasiado cerca de mi. Me doy al vuelta para comprobarlo, y casi choco con su cuerpo. Me coge de los brazos con fuerza-te sacaré de aquí antes de que cometas alguna locura-y dicho esto, noto como un haz de luz blanca y brillante nos envuelve, y tengo la misma sensación que cuando Adam hizo lo mismo conmigo cerca del White Hart.



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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 11, 2009 8:19 pm

aja!

asi q ste ez el misterioso kevin???

mmmm......mmmm.....

me gusta...

bessoss
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 11, 2009 8:21 pm

jajaja, si el misterioso kevin!!!!!
aki va massssssssss!!!!!!

Segundos después, estamos en un lugar que huele a alcohol y donde hay mucho humo. Es una pequeña habitación sin ventanas donde solo hay cuatro sillas de metal y una mesa del mismo material.
- ¿dónde estamos?-pregunto, mi corazón latiendo a gran velocidad.
- En un lugar seguro-dice el chico, sentándose en una de las sillas.
Le miro por primera vez. Tiene el pelo rubio, casi dorado, y le cae en cascada hasta la parte superior de la barbilla, enmarcando un rostro perfecto, de hermosos ojos verdes como el jade. Tiene los labios gruesos para ser un hombre.
Es alto, y de complexión delgada pero fibrosa. Va vestido con ropa normal, una cazadora vaquera, una camiseta gris pegada al cuerpo y unos vaqueros desgastados.
Al segundo, Cassy aparece a mi lado, surgida de la nada, lo que hace que me sobresalte.
- no nos ha seguido nadie-dice. Ella tiene un largo cabello castaño claro y unos grande ojos negros. Tiene un cuerpo curvilíneo, y es alta, aunque no tanto como el chico. Lleva puesto un vestido negro de tipo deportivo.
Cassy se sienta al lado del chico, y ambos me miran con extrañeza. Me supongo que debo parecerles penosa, llena de barro y suciedad.
- así que ella es nuestra salvación-comenta el chico, y me parece notar un cierto tono de burla. Aunque no se de que están hablando, me molesta igualmente-no pareces gran cosa, ¿sabes?
- Lo siento por no ser Michel Jordan-digo irónicamente. Me sorprendo a mi misma utilizando este tono antes dos completos desconocidos, y mas aún cuando tengo la total convicción de que estoy muerta.
- No le hagas caso-dice Cassy, ofreciéndome una silla para que me siente. Lo hago automáticamente. Estoy molida-Kevin es algo escéptico para algunas cosas.
- ¿me podéis decir que es esto?-digo, ignorando esto último-¿Quiénes sois?¿por qué me decís que no estoy muerta cuando yo misma he visto como Adam me clavaba una espada en el corazón?
- Es que no estás muerta, Samanta-dice Cassy, y parece incómoda. Mira a Kevin, como buscando ayuda.
- Ahora es cuando estás viva de verdad por primera vez-añade él, y esta vez no hay burla en su voz.
- ¿y que quiere decir eso?-pregunto yo, más confundida aún que antes.
Ambos se miran.
- quiere decir que….-Cassy se levanta. No se por qué, pero la imito-acabas de nacer, Samanta.
Los miro, primero a Cassy, luego a Kevin, esperando a que me digan que esto es un sueño malo, o en última instancia, una broma de mal gusto. No parecen por la labor de sugerirme ninguna de las dos opciones.
- tu eres un ángel-continúa, seria-y eres la encargada de salvarnos a todos.
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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 11, 2009 8:48 pm

un...un...un...angel!!!!???

es lo ultimo q se me hubiera ocurrido!!!

brillante, brillante!!!

me sorprendiste...

yo me esperaba algo como...un vampiro...una bruja..hasta un duende....pero un ángel...

realmente brillante...

segui!!

bessoss
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Ain Lightwood
Nefilim



MensajeTema: re:Luz y oscuridad. primera parte. loa caídos.   Miér Nov 11, 2009 8:59 pm

muy bien, wapa. Q es Adam Q son Cassy y Kevin?
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 11, 2009 11:06 pm

akiii va masssssssssss!!!!



CAPÍTULO 4: ÁNGELES.


Ahora mi mirada es de absoluta perplejidad. ¿Qué es lo que acaba de decir?
- ¿Qué es lo que acabas de decir?-repito, esta vez en voz alta. Estoy de pie, frente a Cassy, que me mira con expresión inescrutable.
- Acabo de decir que eres un ángel-repite ella.
- Bien….-siento como las fuerzas me van llegando poco a poco, y me enderezo un poco. Entonces, para asombro de todos los presentes, me pongo a gritar como una loca-¿ y quieres que me crea una tontería semejante? ¿creéis que soy idiota? ¿Qué me ha caído de un guindo? ¿Qué nací ayer?
- No, eso no lo creemos-dice Kevin, sentado en la silla, relajado-has nacido hoy.
Mi furia no hace sino incrementarse ante ese comentario. Cassy parece notarlo, e intenta ponerme una mano en el hombro. Yo me zafo de su alcance.
- Kevin, cállate-dice Cassy, echándole una dura mirada. Se gira hacia mi-por favor, Samanta, créenos cuando te decimos esto. Ya has visto lo que somos capaces de hacer-a mi mente llega la imagen de Kevin y yo desapareciendo del prado a través de un haz de luz resplandeciente, y también la de Cassy, apareciendo a mi lado de la nada-somos ángeles. Y tu también lo eres. Créenos por favor. Sólo así podrás entenderlo todo.
- ¿Entender que?-quiero saber, aunque ya no estoy tan furiosa. Mi respiración se hace mas acompasada, y termino por sentarme en la silla de nuevo. Cassy parece aliviada por mi repentino cambio de tono y de estado de ánimo. También ella se sienta.
- Verás….tu eres especial, al igual que lo era Eilne….-comienza Cassy, pero yo la interrumpo.
- ¿Eilne?¿quien es Eilne?
- La chica que ha muerto hoy en Castle Combe-dice Kevin, acercando su silla a la de Cassy-ví como Adam la degollaba.
A mi cabeza viene la imagen de una chica suplicando por su vida en un callejón, frente a Adam. Me estremezco.
- eres especial-continúa Cassy, mirándome directamente- hace 15 años, Griel y Joá conjuraron en forma de espíritu a los únicos ángeles descendientes directos del Hijo de la Luz, Gabriel. Antes de ser asesinado, Gabriel encontró la manera de acabar con los caídos…
- ¿los que?-la interrumpo.
- los caídos son nuestros enemigos-dice Kevin-expulsados de Giria por conspirar contra nosotros, y contra el consejo, y por no compartir nuestros….intereses.
- ¿Giria?-me extraño. No he escuchado ese nombre en mi vida.
- es la ciudad en la que vivimos-responde.
- …pero fue asesinado por Luzbel-continúa Cassy, como si no hubiera habido interrupción-y su secreto se fue con el. Pero antes de eso, tuvo dos descendientes, y antes de que éstos se formaran por completo en nuestro mundo, fueron conjurados en espíritus y enviados a la tierra, donde no pudieran ser encontrados por Luzbel y los demás caídos. Los espíritus se posaron en vosotras nada más nacer. Os hemos visto crecer…..en realidad, nosotros dos hemos crecido contigo y Eilne, pues teníamos tres años cuando pasó….-Cassy se cayó y miró a Kevin, que tenía la vista fija en la mesa-pero…uno de nosotros nos traicionó, Samanta, y reveló donde os encontrabais. Se ofreció voluntario para buscaros y mataros.
- ¿quieres decir que Adam era un ángel?-pregunto yo, con la boca abierta.
Cassy asiente con la cabeza.
- y lo peor no es eso-dice Cassy, y me parece ver que poco a poco va perdiendo el color de las mejillas-para convertirte en un caído….bueno, tienes que matara alguien a quien quieres.
- ¿Y a quién mató?
- A su hermano-dice Kevin, con los puños apretados.
- Fue un duro golpe para todos-dice Cassy, y pone su mano sobre la de Kevin-pero, Samanta, ahora que Eilne está muerta….bueno, solo quedas tu para salvarnos. Y a eso se refería Kevin con que eres poca cosa. Tienes quince años recién cumplidos. Nosotros no pensábamos despertarte hasta que cumplieras la mayoría de edad. Puede que ahora no estés preparada para todo lo que se te viene encima.
- ¿despertarme?
- Bueno, Adam lo ha hecho por nosotros-dice Kevin. Ante mi completo desconocimiento, continúa-al clavarte la espada en el corazón, ha despertado al espíritu de ángel que hay dentro de ti.
- Lo que no entiendo-continúa Cassy, con el cejo fruncido-es por que la despertó. Pudo solo matarla, como hizo con Eilne….no lo entiendo.
- Yo tampoco-coincide Kevin. Alza la cabeza para mirarme- así que tu eres nuestra única esperanza.
Me quedo callada. Después de todas estas revelaciones, para mi propio asombro, no estoy sorprendida. No puede decirse que me esperara que un día alguien apareciese y me dijese que era un ángel, pero aún así…
- nuestra misión es mantenerte a salvo hasta nueva orden-dice Cassy, devolviéndome a la realidad-y no podemos hacer otra cosa que quedarnos aquí.
- ¿Dónde es aquí?-pregunto yo, acordándome repentinamente de mi madre, de Ty….
- Nueva York-dice Kevin, levantándose de la silla.
- ¿Nueva York?-repito yo, poniéndome también en pie.
- Si, Nueva York-repite él, y me mira-Giria protege esta ciudad con un escudo, y aunque Luzbel podría mandar a alguno de los suyos a investigar, no darían contigo tan fácilmente. Esperan un nuevo movimiento.
- Pero….¿pero y mi familia?-pregunto, mirando a Cassy-ellos…
- Ellos ya no saben que existes-responde Kevin, y no hay ni una pizca de lástima en su voz-no se acuerdan de ti.
- Hemos tenido que hacerlo, Samanta, por su seguridad. Si Adam supiera que ellos son familia tuya podría utilizarlos como…
Pero yo ya no estoy escuchando. Mi mente está muy lejos de allí, recordando aquella tarde, junto a Ty, Cup…y Adam. No me doy cuenta hasta que unas manos me sujetan que estoy temblando.
- ¿Qué te pasa?-escucho la voz de Cassy cerca de mi-¿Kevin, que le pasa?
- Mi….-las palabras me salen aturrulladas, y no soy cosciente de si tienen sentido o no-Ty….mamá….Adam…-unas manos me sacuden para que mira al frente. Veo la cara de Kevin muy cerca de mi.
- ¿Que es lo que va mal?- pregunta.
- Adam….Adam sabe que Ty….que Ty es mi hermano-consigo decir. Se produce un breve silencio.
- ¡mierda!-exclama Kevin, soltándome-¡mierda!¡mierda!mierda!
- ¿Qué hacemos?-pregunta Cassy, nerviosa-Kevin, no podemos….
- Ya lo sé, Cassy, ya lo sé-dice el con brusquedad.
- ¿Pero entonces…?-soy cosciente de Cassy a mi lado, sujetándome.
- Iré yo-dice Kevin, mirándonos a ambas-comprobaré si ellos están por allí. Puede que al fin y al cabo no les hagan daño…
- Pero, Kevin, eso es peligroso…-empieza a decir Cassy, pero él la interrumpe.
- ¿Que quieres que hagamos entonces?-exclama-es la única opción-y dicho esto, desaparece de la sala, dejando tras de sí un gran resplandor.
Alzo la cabeza para encontrarme con la mirada preocupada de Cassy.
- no te preocupes Samanta-me dice, en tono suave-no pasará nada.
Pero yo no estoy tan segura de eso. Adam puede haber matado a mi familia, o algo peor que la muerte: puede haberlos torturado por simple diversión, para sonsacarles algo que ni ellos saben que existe.
Me siento en mi silla, e intento calmar mis manos, que tiemblan violentamente. Cassy se sienta frente a mí.
- ¿estás mejor?-pregunta.
No contesto al momento, simplemente porque no puedo. Logró encontrar mi voz a los pocos minutos.
- ¿los…los habrá matado?
Cassy tampoco contesta al momento, sino que se remueve en su silla antes de hablar.
- No creo que Luzbel tenga necesidad de matar a tu familia, Samanta-dice al fin-su objetivo eres tu, pero si podría utilizarlos como cebo.
Trago saliva ruidosamente. ¿Cómo cebo?
- pero Kevin está allí. El se encargará de que no les pase nada.
- ¿Y si ya ha pasado?-pregunto yo, asustada-¿y si se los la llevado?
Cassy no tiene tiempo de contestar, por que en ese momento, Kevin aparece en la sala. Me levanto de un salto y le miro, conteniendo el aliento.
- no hay nadie-dice al final-ninguna actividad por parte de Luzbel, o de Adam.
Expulso todo el aire de los pulmones y me dejo caer en la silla, aliviada. No les ha pasado nada, están a salvo. Esos pensamientos revolotean por mi mente como mariposas.
- ¿es posible que los dejen en paz?-pregunta Cassy, todavía de pie, mirando a Kevin.
- Creo que si-dice el, dirigiéndose a su silla-si no les han hecho nada ahora, no lo harán.
- Pero no podemos estar seguros-reflexiona Cassy, y me mira. Luego, vuelve a mirar a Kevin-deberíamos volver a Giria.
Kevin la mira, sin comprender.
- Allí podremos controlar mejor los movimientos de Adam-explica ella, haciéndome un gesto para que me levante. Yo lo hago casi automáticamente.
Kevin nos mira, sopesando sus palabras.
- De acuerdo-dice al fin-vamonos.
Echa un manojo de nervios, soy cosciente de cómo Cassy me coge del brazo y me estrecha hacia sí. Entonces, por tercera vez en esa noche, desaparecemos de aquella sala, dejando tras nosotros un halo de brillantez.
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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Jue Nov 12, 2009 2:45 am

wowowowowowowowow

q sorprendente!!!

me encata!!!

jeje

segui!!

bessoss
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Ain Lightwood
Nefilim



MensajeTema: re.Luz y oscuridad . Primera parte. Los caídos   Jue Nov 12, 2009 7:14 pm

Muy bien. Ahora comprendo lo k son Adam, Cassy y Kevin
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p3fgirl
Hada



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 25, 2009 8:48 pm

Ahhh, como mola
xk no as seguido wapa???
esta mu xula (me encantan los angeles...)
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 25, 2009 8:53 pm

ola!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! aki pongo masssssssss k es verdad k he dejado la histori abandonadaaaaaaaaaa!!!!


CAPÍTULO 5: GIRIA




Llegamos a un claro enorme, resplandeciente y lleno de luz. Cassy me hace mirar hacia el frente. Giria.
Lo que mas me asombra es la arquitectura de los edificios. Parecen estar hechos de cristal, aunque Cassy me dice que solo es un efecto óptico, y que en realidad es de hierro celestial, material trabajado por ellos. Me maravillo con la altura de las estructuras, y por el blanco inmaculado de todas ellas. No entiendo como he podido vivir quince años sin haber visto esto. Kevin y yo estamos situados en una parte alta, una colina, y desde ahí puedo ver que Giria es inmensa. Ciento de calles y pequeñas callejuelas, todas ellas en armonía, confluyendo unas con otras, dando sentido de unidad.
Miro a Kevin. El no parece sorprendido, sino que su expresión es mas parecida a la de alguien que se siente orgulloso de algo. Y Giria es algo de lo que estar orgulloso.
- ¿ que te parece, Samanta?-dice Cassy-¿te parece esto algo por lo que luchar?
La miro, milagrosamente apartando la vista de la ciudad, y veo que me está mirando, esperando una respuesta.
- claro que si-respondo-Giria es…..de verdad, chicos, no tengo palabras.
- Suele causar esa impresión-dice Kevin- pero te acabas acostumbrando a tanta belleza, te lo aseguro.
Le miro solo unos segundos mas, para luego volver la vista a tan hermosa vista.

Después de unos minutos admirando Giria, Cassy, Kevin y yo bajamos la colina a pie( Cassy cree que ya estoy servida de viajes instantáneos), y puedo seguir observando la maravillosa naturaleza que rodea la ciudad. Todo es muy verde y luminoso. Debe ser por eso que a los ángeles siempre se les considera seres luminosos y resplandecientes.
Al cabo de lo que a mi me parece una eternidad, entramos en la ciudad a través de un arco con símbolos extraños para mi, pero que Kevin explica como el idioma materno de los ángeles. Un hombre de aspecto amable, vestido completamente de blanco, me saluda con la mano cuando traspaso el arco. Luego, mira a mi alrededor, como si buscara a alguien mas, y me quedo helada. Busca a Eilne. Su cara pasa de la alegría a la tristeza en una pequeña fracción de segundo, pero aún así se acerca a nosotros.
- Cassy, Kevin, ¿que ha pasado?-pregunta el hombre, con voz aguda. Me fijo en él más detenidamente. Es un hombre mayor, de pelo cano. Sus facciones son agradables, y sus ojos de un azul casi transparente.
- Lo siento, Daniel, pero no llegamos a tiempo de salvar a la otra chica-responde Cassy, en el mismo tono de pena que ayer en mi cuarto.
El hombre los mira a ambos con la boca abierta, para luego cerrarla y formar con ella una dura línea.
- Fuisteis los elegidos por el Consejo para esta misión-dice Daniel, intentando controlar la voz- creíamos en vosotros, en vuestra promesa, fuisteis entrenados para…
- Daniel, por favor, se que ha sido un error fatal para todos, no deseo que nos recuerdes todo lo que hemos hecho…-empieza Cassy, pero Daniel la interrumpe.
- ¡Un error!-exclama el hombre, y su cambio de tono me hace pegar un respingo- ¿crees que el haber dejado que Adam matara a una de las descendientes de Gabriel ha sido un error?- veo que el hombre intenta recuperar la compostura. Kevin mantiene con la cabeza alta, mirándole a los ojos-Kevin, esto es una catástrofe, ¿no sabéis que….?
- Si, Daniel, lo sabemos-corta Kevin bruscamente, impidiendo que Daniel continúe. Cassy le mira de una forma extraña. Eso no me parece lógico, pues se supone que ya me lo han contado todo. Me siento obligada a intervenir.
- ¿Saber que?-inquiero yo.
El hombre me mira por primera vez desde que comienza la conversación. Kevin se remueve a mi lado. Cassy parece incómoda. Luego, vuelve a mirar a Kevin.
- ¿no se lo habéis contado?-se extraña Daniel. Kevin no contesta-Kevin-insiste Daniel, en tono glacial.
- Sabe lo suficiente-responde finalmente-sabe lo suficiente por ahora, Daniel.
- No Kevin, no vas a ser tu el que decida lo que ella debe saber y cuando ha de saberlo, no después de esto-dice Daniel severamente. Kevin le mira fijamente, pero su expresión es la misma máscara de frialdad del principio. Éste se gira hacia mi, y me mira, con expresión mas suave.
- hija…-empieza Daniel, pero Kevin le interrumpe.
- Samanta.
- Samanta-se corrige Daniel- ¿Cassy y Kevin te han explicado todo lo concerniente a nuestra profecía?
Asiento.
- me han contado que Eilne y yo somos las únicas descendientes del Hijo de la Luz, Gabriel, y que somos las únicas capaces de acabar con los caídos, las elegidas.
- Eso no es del todo correcto, Samanta-me corrige Daniel, mientras lanza una mirada severa a Kevin y Cassy-Eilne y tu erais las elegidas, pero solo una, la más capacitada, preparada, y sobre todo, la única que sea tocada por la gracia de Gabriel, será capaz de acaban con los caídos. Y puesto que Eilne ha muerto….solo quedas tú. Y….
- ….puede que no sea yo la que tenga el poder de acabar con ellos-finalizo yo, comprendiéndolo todo. Miro a Kevin y a Cassy, que también me observan-¿por que no me lo habíais dicho?
- No lo vimos…. conveniente-responde Cassy.
- ¿no lo visteis conveniente?-me indigno-¿no visteis conveniente que supiera que a lo mejor no podría ser la elegida antes de dejarme sacrificar lo que he sacrificado? Mi familia no volverá a recordarme….-a mi mente acuden los rostros de mamá y de Ty, y no puedo continuar.
- Cassy no ha tenido nada que ver en esa decisión, Daniel-dice Kevin, en tono relajado-fui yo el que lo creyó conveniente.
- ¿Conveniente?¿Hasta cuando?-pregunta él, indignado-¿ crees que ella olvidará el sacrificio que ha hecho por nosotros? Ha dejado a la que de verdad ha sido su familia durante quince años, la que la ha querido de verdad…y puede que ni siquiera sea ella la elegida.
- ¿Pero y si lo es?-insiste Kevin-ella nos librará de ellos para siempre….
- ¡Kevin, por favor!-exclama Daniel, furioso-no está en tu mano decidir si ella es o no la elegida. ¡La condenarás a una vida que no ha elegido!
- Ha elegido venir con nosotros a Giria-sisea Kevin fieramente. Es la primera vez que le veo perder los nervios.
- Por que creía que ella podría acabar con los caídos-repone Daniel igual de fiero. Luego exclama-¡por dios Kevin, no le diste otra opción!
Escucho la conversación, incluso entiendo lo que dicen, pero mi mente está muy lejos, en Castle Combe, en mi nueva casa, en mi madre, en mi hermano….no se que me empuja a ello, pero me lanzo hacia Kevin pegando puñetazos.
- ¡tú, estúpido, tu….!-hablo sin pensar, desesperada-¿por que has hecho esto?
Kevin me coge de las muñecas antes de que le pegue un puñetazo en la cara. Nuestros ojos se encuentran, los suyos, del color del jade, los míos, mas oscuros y llenos de lágrimas. En ese momento, me suelta, y se aleja de Daniel, de Cassy y de mi hacia el interior de la ciudad, empujando a dos o tres viandantes que lo miran, confusos. Yo observo como se aleja, sin poder parar de llorar. Daniel me da palmaditas en la espalda.
- tranquila, Samanta-me dice, intentando reconfortarme- te llevaré tu habitación, de acuerdo? Si-afirma, cuando le miro sin comprender-tienes una habitación asignada en el edificio del Consejo. Allí podrás descansar.
Asiento. Cassy me dedica una última mirada de disculpa, y se marcha por la misma dirección que Kevin. Junto a Daniel, avanzamos por la dirección opuesta a la de ellos. Miro hacía allí, pero ya no queda rastro de ninguno de los dos.
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Ain Lightwood
Nefilim



MensajeTema: re:Luz y oscuridad. primera parte. loa caídos.   Miér Nov 25, 2009 9:01 pm



Está muy bien , Claudia. Estoy neganchda a tus historias, maja.
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Breyo_lyn
Brujo



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 25, 2009 9:08 pm

wow!

y yo q crei q no volveria a saber de esta historia....

me encanta esta parte...

segui!!!

pd:kevis es guapo no?
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biancalucas
Mundi con Visión



MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Miér Nov 25, 2009 9:10 pm

kevin es wapísimo!!!!!!!!!
yo por lo menos me lo imagino wapisimo!!!!!!!!
jejeje!!!!!! aki pongo un pokito mas wapas!!!!

El edificio del Consejo es el más hermoso de la ciudad, y es el que me había llamado tanto la atención en la colina. De dimensiones incalculables para mi, una desastrosa alumna en cálculo, el edificio parece estar hecho de cristal brillante, aunque se que en realidad es hierro celestial, irrompible, según me informa Daniel. La puerta es enorme, mucho más de tres metros. Cuando entramos, un cálido aroma a jazmín me abruma. Me encanta el jazmín. El interior del edifico también es impresionante. A mi derecha, una enorme fuente de cristal( hierro celestial) adorna casi todo el hall, y a mi izquierda, un ascensor enorme, dorado. Me impresiona ver que no hay nadie en la estancia.
- están todos en la reunión del Consejo-me informa Daniel, como leyendo mi pensamiento-pero tu no debes ir aún, podrás descansar-me promete.
Nos acercamos al ascensor y Daniel le da al botón para que baje, igual que todos los ascensores, con la diferencia de que este parece estar hecho de oro.
Subimos, y observo que hay un montón de pisos. ¡ 125! Enorme. Daniel pulsa el 18, y el ascensor se pone en marcha, con una celeridad tal, que en menos de treinta segundos, ya estamos en el piso señalado, aunque me siento un poco mareada. Salimos, y me encuentro con una distribución parecida a la de los hoteles de cinco estrellas, que solo he visto en las películas. Las habitaciones están dispuestas unas frente a las otras, y las puertas son de color verde, con las jambas de color dorado. Las paredes son de un blanco inmaculado. Daniel me conduce hacia la puerta numero 4.
- la puerta se abre al contacto de su habitante-me informa-no necesitarás llave. Ahora descansa. Te vendrá bien.
Asiento. Toco el pomo de la puerta y esta cede. Me despido de Daniel con la mano y entro en mi habitación. Es grande, casi como el salón de la casa de Castle Combe, y esta distribuida de la siguiente manera: la cama, enorme, con almohadas de pelo en rosa claro y pastel, en el centro de la estancia. A su lado, una cómoda de madera, en la que para mi sorpresa, encuentro mi maleta, completamente cerrada. La puerta que da al baño está a la izquierda de la cama. Un armario empotrado a la derecha. Me acerco a él y lo abro. Allí encuentro colgado mi vestido azul, completamente limpio. Ahora se a dónde se refería Kevin al decir “un lugar mejor”. Pero por ello no se me pasa el enfado.
Cierro el armario y me dirijo hacia mi maleta. Cuando la abro, veo que todo está perfectamente doblado, y me da vergüenza pensar en como se lo había encontrado quienquiera que fuese el que la había trasportado aquí. Supuse que al igual que mi vestido, apareció aquí sin más.
Intento relajarme. Lo primero que hago es buscar mi pijama de franela compuesto de top y culotte que mi madre me compró por navidad. Cuando lo encuentro, me dirijo al baño, muy grande y espacioso, y me quito la ropa, para sustituirla por mi pijama. Me recojo el pelo en una coleta de caballo, me lavo la cara y me miro en el espejo mientras me seco con una toalla. Cuando salgo del baño, me dirijo a mi maleta, para poder poner la ropa en el armario.
Toc, Toc. Alguien llama a la puerta. Dejo el abrigo que había cogido de la maleta en la cama, y me dirijo a abrir la puerta. Cuando lo hago, me encuentro con Kevin. En un primer momento pienso en cerrarle la puerta en las narices, pero me contengo por educación.
- ¿que quieres?-pregunto, apoyándome en el marco de la puerta.
- ¿Puedo pasar, Samanta?-pegunta él, el tono de su voz, suave. Me sorprende.
Dudo unos momentos, pero al final asiento y le dejo pasar.
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MensajeTema: Re: LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.   Hoy a las 9:36 pm

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LUZ Y OSCURIDAD. PRIMERA PARTE. LOS CAÍDOS.
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